La piel de la Sirena Vallenata deja ver la agresión que a diario recibe de quienes la visitan.
Los rayones son infinitos y la agresión vulgar; sin embargo, el monumento a la leyenda de la Sirena Vallenata sigue ahí, soportando los ataques ante la indiferencia de todos.
Primero vinieron por su mano izquierda y todos guardaron silencio. Luego regresaron por los dedos de la mano derecha y todos guardaron silencio. Ahora, están allí, casi todos los días, convirtiéndola en caballo de carrera y todos guardan silencio.
De nada han servido las denuncias de RPT Noticias en cada uno de esos momentos y que los funcionarios municipales hayan dado las mismas respuestas. “Tomaremos acciones”, dijeron siempre.
Acciones que, tristemente, no han llegado. Sin embargo, la Sirena Vallenata, se mantiene erguida, mirando al sur, esperando la atención que debería merecer toda Sirena.
Los visitantes dominicales, sin ningún escrúpulo, suben al monumento a la Sirena Vallenata; lo convierten en un viejo corcel; lo agreden escribiendo mensajes o se roban su cuerpo a pedacitos.
Ante tantas agresiones. Ante tanto olvido. Ante tanta indiferencia. Hoy hemos decidido levantar nuevamente la voz; nuestra voz, para iniciar una campaña que nos llevará a Salvar la Sirena Vallenata.
No queremos más promesas del director de la Casa de la Cultura, Alberto Muñoz Peñalosa. No queremos más anuncios del alcalde Fredys Socarrás Reales de intervenir el balneario Hurtado y proteger los bienes públicos, incluida nuestra Sirena
El tiempo de las promesas terminó. Salvemos la Sirena Vallenata.