Dos diputados del Cesar, que decidieron dejar sus curules para aspirar a la Cámara de Representantes, se quedaron en el camino y hoy, arrepentidos, lamentan haber dejado sus sillas en la Corporación porque sus votantes no lo respaldaron en el número que necesitaban para poder seguir escalando políticamente. Ahora tendrán que conformarse con ser perdedores.
Esos diputados son, Gustavo Guerra Añez, del Partido de la U, quien obtuvo 13.151 votos; y Ricardo Fidelio Quintero Baute, del Partido Conservador, quien logró 11.160 sufragios.
Tanto Guerra como Quintero se deslumbraron por las recomendaciones de sus amigos de que tenían el poder político para llegar al Congreso; pero no dimensionaron que su caudal electoral no era tan fuerte como los de Ape Cuello, Chichí Quintero, Cristian Moreno y Fernando de la Peña.
En octubre de 2011, Gustavo Guerra logró 4.897 votos; mientras que Quintín Quintero obtuvo 8.241 sufragios.