Dom. May 3rd, 2026

    Mildreth Ramírez Cujia es una voluntaria del Cuerpo de Bomberos de Valledupar. Ella asegura que esta en la base cuando se registró el temblor de 5.4 grados en la escala de Richter, con epicentro en la zona rural de Manaure Balcón del Cesar, pero que se sintió en varios municipios del Cesar, Magdalena y La Guajira.

    Ella afirma que una vez sonó la alarma de emergencia, todos se ubicaron en sus puestos en los vehículos para salir a atender el llamado de la comunidad.

    “Yo estaba en el segundo piso, con varios compañeros y uno de los suboficiales dijo va a temblar porque siento un silbido. Y todos bajamos. En cuestión de nada se sintió el temblor”, relató la mujer a RPT Noticias.

    Lo curioso de ella es que, mientras atendía las emergencias generadas por el movimiento telúrico que dejó varias edificaciones con grietas y muchas personas lesionadas por el afán desmedido de salvarse ante el atronador ruido y el movimiento fuerte del sismo, su abuela, sufría una crisis en su tensión arterial que obligó a internarla en una clínica de la ciudad.

    “El trabajo fue muy fuerte. Los teléfonos de la base no dejaban de sonar y nosotros atendíamos el llamado de todas las personas; mientras que por mi teléfono me informaban que mi abuelita estaba con crisis de tensión arterial. Eso fue muy estresante”, explicó Ramírez, hija de un excomandante del Cuerpo de Bomberos de Valledupar.

    Se lanzó del carro

    “Yo iba con mi esposo a recoger al niño al Colegio Nacional Loperena”, dijo a RPT Noticias, Nubia Santiago, una empleada de una inmobiliaria en Valledupar.

    “Cuando íbamos llegando yo vi que se estaban cayendo unas vitrinas y pensé que era una ataque o una pelea; pero, enseguida nos dimos cuenta que era un temblor por lo feo que estaba sonando y el movimiento del carro que yo me desesperé y quise lanzarme del vehículo, pero mi esposo me dijo que me calmara”, relató la mujer.

    Prosiguió diciendo que antes de llegar a la puerta del colegio se bajó del carro, aún en movimiento, y corrió a buscar a su hijo. “Pero el portero no dejaba entrar ni salir a nadie y eso fue peor para mí. Estaba nerviosa, desesperada, angustiada”, dijo.

    Agregó que “Como pude ingresé al colegió y corrí como loca hasta el salón de mi hijo y cuando lo veo es que viene brincando, tranquilo, sonriendo y le di gracias a Dios porque no le pasó nada”.

    Se salvó del uno

    Los estudiantes le gritaban al hijo de Nubia Santiago, mientras éste corría a los brazos de su madre, que por el temblor se había salvado de un uno en matemáticas. El también gritaba: “me salvé del uno; me salvé del uno, por el temblor”.

    En su relato a RPT Noticias, Nubia Santiago dijo que el profesor de matemáticas de su hijo estaba tomando evaluaciones, haciendo pasar al tablero a los estudiantes para preguntarles sobre los temas tratados.

    “Me dijo mi hijo que el profesor iba llamando a los niños al tablero y como no sabían les ponía uno”, explicó. “Como no respondían bien, dijo, les ponía un uno de calificación. Así pasaron varios hasta que llamaron a mi hijo y fue cuando se sintió el temblor y todos comenzaron a gritar y por eso dice que se salvó del uno”.

    En los semáforos

    En los semáforos de Valledupar, muchas personas dejaron los vehículos tirados y se bajaron corriendo cuando se registró el temblor. “Yo vi a una señora que se bajó de su carro y comenzó a correr, mientras estábamos en el semáforo esperando el cambio de la luz. Eso fue muy feo”, relató un ciudadano que pidió omitir su nombre.

    Las carreras en el Palacio de Justicia

    “En el Palacio de Justicia de Valledupar la situación fue muy tensionante, desesperante, al punto que muchas personas nos enredamos en las escaleras tratando de bajar lo más rápido posible. Hubo varias personas golpeadas por las carreras”, relató una juez del complejo judicial.

    “Me senté en medio de la calle”

    Elizabeth Romero vive en uno de los barrios del norte de Valledupar y a la hora del temblor estaba en su vivienda con una pequeña perra que no se aleja de sus faldas.

    “Cuando comenzó ese ruido me puse muy nerviosa y salí a la calle con Lola, (la perrita), y un vecino me gritó que era muy peligroso estar cerca de los cables de la energía”, contó la señora Romero.

    Dijo que nunca antes había sentido un temblor tan fuerte como ese. “Agarré a unos vecinitos que estaban solos en la puerta de su casa y los llevé a la calle. Como el vecino me dijo lo de los cables no hice más que ponerme en la mitad de la calle”, manifestó todavía con el susto en sus palabras.

    “Cuando estaba en mitad de la calle no hice otra cosa que arrodillarme y rezarle a Dios para que no pasara nada. Parecía una loca arrodillada en mitad de la calle”, dijo.

    Antes de comenzar el noticiero

    “Uba, faltan cinco minutos para comenzar. Probemos”, gritó Luis Montero desde el máster del Canal 12 a Ubaldo Anaya Flórez, director y presentador de RPT Noticias, quien se alistaba para salir al aire.

    “Ya salgo. Espera y me acomodo la corbata”, le grito desde el baño el presentador.

    “¿Qué es ese ruido?, me pregunté y salí del baño hacia la puerta de la calle para mirar si era un camión. Cuando agarro la puerta siento el movimiento en el piso y las paredes y comienzan todos a correr hacia afuera”, relató Ubaldo.

    “Pero no hubo tiempo de expresar el susto porque de inmediato le dije a uno de los camarógrafos que alistara el equipo y a Lina Castellar que hiciera el primer informe desde la calle”, explicó el periodista.

    “Hola qué tal, buenas noches. Bienvenidos a RPT Noticias. Un temblor acaba de sacudir a Valledupar hace escasos minutos y aún se desconocen su intensidad y los daños causados”, fue lo primero que dijo Ubaldo Anaya Flórez cuando comenzó, cuatro minutos después del temblor de 5.4 grados en la escala de Richter, el Noticiero RPT Noticias del viernes 14 de marzo de 2014.