Vie. May 1st, 2026

    Ante una multitud concentrada en medio de un infernal calor –no apto “para cachacos”, como los reconoció el propio presidente-candidato–, Juan Manuel Santos pidió este domingo en Soledad una “ayudita” para conseguir los votos que le permitan reelegirse, con el compromiso de que firmará la paz con la guerrilla para “beneficio de todos”.

    “Mi gran sueño –afirmó– es dejarles a nuestros hijos, a los míos y a los de ustedes, este país en paz. Necesito que me ayuden a conseguir esta paz que no es mía, es de ustedes”.

    Ante las miles de personas movilizadas en buses y motocarros por los congresistas de los partidos de La U, Cambio Radical y Liberal que apoyan su reelección, el presidente-candidato repasó rápidamente lo que su gobierno ha invertido en salud y educación en este municipio, así como en la atención de las familias que por el desplazamiento forzado llegaron a vivir en tugurios, desde mediados de la década de los 80.

    “En el país hemos sacado a 2,5 millones de personas de la pobreza, pero todavía el 30% de los colombianos siguen viviendo en la pobreza y el 10% en la miseria. ¡Por eso, vamos por más!”, dijo Santos.

    También habló de su compromiso para que en Soledad haya “más seguridad”, combatiendo a las bandas criminales dedicadas al microtráfico y las extorsiones; para la construcción de más colegios y para la “universalización” del programa de ‘Cero a siempre’, para que los niños se alimenten bien y sean mejores estudiantes.

    “Les pregunto: ¿ustedes quieren la paz?”, interrogó Santos a la muchedumbre y tras un sí prolongado, afirmó: “Si ustedes me dan ese mandato por la paz, si votan el 25 de mayo, tengan la seguridad de que mi compromiso con esta ciudad será llevarla en mi corazón por toda la vida”.

    PETICIONES
    Mujeres casi derretidas por el calor del mediodía, apretujadas contra las vallas de hierro, le pidieron a Juan Manuel Santos casas gratuitas y escuelas. “Le dije que se acordara de Bohórquez, porque nos olvidaron”, explicó a gritos Miryam Carrillo. La robusta mujer, metida en la sofocante plaza soledeña, aprovechó que la llevaron desde el sur del Atlántico para también pedirle “ayuda para la gente de la tercera edad”. En medio del tumulto, a un costado de la Iglesia de San Antonio de Padua, Santos se detuvo y habló con Bedan Osorio, desplazado por la violencia en tierras antioqueñas: “Vivo mal y mi niño tiene síndrome de down”. El mandatario ordenó recoger los datos familiares del hombre, quien ahora guarda la esperanza de que “hagan algo por nosotros, porque aquí en Soledad vivo de lo que me dan en un taller”.

    Con informacion de elheraldo.co