Treinta días después de la terrible tragedia que enlutó a Colombia por la muerte de 33 niños y niñas durante el incendio de un bus en Fundación, Magdalena, el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo a los familiares de las víctimas avanza con acciones concretas para garantizar los derechos de los afectados.
Inicialmente, y en el marco del proceso penal que se adelanta en virtud de los hechos ocurridos el pasado 18 de Mayo en el barrio Altamira de la mencionada población, la Defensoría a través de su sistema de defensores públicos, asumió la representación legal de las 19 familias involucradas como víctimas, en una gestión gratuita y por el momento exclusiva de acuerdo con la voluntad de los defendidos.
Adicionalmente, y de conformidad con lo expresado por el Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, respecto a la responsabilidad del Estado por las omisiones institucionales que rodearon este doloroso episodio de la vida nacional, un equipo de la Defensoría se reunió la semana pasada con los familiares, para exponerles la oferta institucional encaminada a orientar las reclamaciones para que en su condición de víctimas sean reparados.