Las caravanas realizadas por algunos motociclistas y conductores de vehículos por las calles de Valledupar, tras el partido que la selección Colombia le ganó a Japón en el mundial de Brasil, dejaron en evidencia la falta de cultura ciudadana de muchas personas y el irrespeto a las autoridades y las normas que regulan el funcionamiento de una ciudad.
Fuertes han sido las críticas en contra de la Policía que no pudo contener la presencia de las motocicletas en las calles de la ciudad y en contra del alcalde, Fredys Socarrás Reales, cuyo decreto quedó burlado; sin embargo, muchísima responsabilidad tiene la ciudadanía que salió a las calles en motos y vehículos a generar desórdenes.
Lo más preocupante del caso es que durante el desfile se observó la presencia de menores de edad, acompañados de sus padres, en un claro acto de irresponsabilidad.
El próximo sábado nuevamente se aplicará la restricción de las motocicletas y la prohibición de la realización de caravanas, por lo que se necesitan, no más policías, sino ciudadanos comprometidos con la ciudad y responsables que no aprovechen la euforia de un partido para dar rienda suelta a sus irresponsabilidades.