Mar. Abr 21st, 2026

    Arriba, en el recinto del Concejo, su curul estaba desocupada.

    Abajo, en el patio colonial de la alcaldía, el féretro con su cuerpo, recibía los honores de toda una ciudad.

    Este miércoles, 40 horas después de su muerte, Wilber Hinojosa Arias llegó al Concejo de Valledupar, ingresó por la puerta por donde lo hacía diariamente y no subió al segundo piso, donde está su curul, se quedó en el patio colonial, por donde muchas veces pasó, para recibir los honores como el concejal que más tiempo estuvo en el cabildo.

    Arriba, durante muchos años, El Mocho Hinojosa, peleó, gritó, defendió y sacó adelante sus propósitos en defensa de su comunidad.

    Abajo, Leonardo Maya Amaya, lo destacó como aquel campesino que se dio el lujo de ganar cinco veces las elecciones al Concejo y cuando no quiso aspirar, puso a un familiar y también ganó. Él era el ‘profe’ de todos, aunque nunca fue a la universidad.

    Arriba, queda el recuerdo vivo del hombre que con una sola mano, pero amiga, luchaba por defender a los suyos, tomaba del pelo y aseguraba que era mejor hacer personalmente el mandado.

    Abajo, el presidente del Concejo de Valledupar, Iván Lúquez Mindiola lo exaltó como el hombre bonachón, que les enseñó cómo debe ser un concejal y cómo se debe trabajar para defender a las comunidades.

    Arriba, estarán presentes en la memoria de cada uno de sus compañeros las veces que Hinojosa Arias se pronunció para asegurar que La Guajira se estaba tragando a Patillal y por fin logró que las instancias nacionales lo escucharan.

    Abajo, mientras su familia siente el dolor de la partida de su ser querido, José Mario Rodríguez Barriga, su compañero, el hombre que permanecía a su lado en las sesiones, el presidente del Directorio Municipal Conservador, dejó correr unas lágrimas mientras hablaba de las enseñanzas y de todo lo que este hombre significó para el conservatismo.

    Arriba, en el recinto del Concejo de Valledupar, una fotografía de Wilber José Hinojosa Arias, será instalada para inmortalizar su paso por el Cabildo.

    Abajo, luego de recibir los honores, el féretro con su cuerpo salió rumbo a Patillal, para recibir más honores y el último adiós en el cementerio del pueblo que lo vio nacer 55 años atrás. Paz en su tumba.