El comandante de la Policía, coronel Juan Alberto Libreros Morales y el personero de Valledupar, Alfonso Campo Martínez, están altamente preocupados por lo que está ocurriendo con las capturas que realizan los policiales en la ciudad: a las 36 horas quedan en libertad porque no hay donde recluirlos.
A raíz de esta situación fue que el personero Campo Martínez decidió solicitar al presidente Juan Manuel Santos que declare la emergencia carcelaria en Valledupar, pero hasta ahora no ha recibido respuesta alguna.
Ya el defensor nacional del pueblo, Jorge Armando Otálora, se pronunció sobre la situación carcelaria del país, incluyendo a Valledupar y los guardianes del Inpec decidieron iniciar una huelga en protesta por el hacinamiento y sus derechos laborales. Sin embrago, la preocupación principal en la ciudad sigue siendo la falta de cupos en las cárceles.
En la cárcel judicial y en la Penitenciaría de Valledupar ya no reciben presos por el alto grado de hacinamiento; mientras que la permanente central de policía ya superó su capacidad y tampoco tiene cupos para recibir retenidos. Lo mismo ocurre con la URI de la Fiscalía, por lo que el personero considera que eso es lo que ha disparado la criminalidad en la ciudad.
La falta de cupos en las cárceles es tan grave que de nada sirve que la Policía capture a los delincuentes si a las 36 horas quedarán libres porque no los pueden mantener retenidos sin tener donde recluirlos.
