Wilman Castilla Viña, es uno de esos adultos mayores que se gana la vida en las calles de Valledupar como taxista, él es padre de 3 hijas y reside en el barrio Divino Niño.
Hace algunos años era comerciante de granos, viajaba frecuentemente entre Pueblo Bello y la región de azúcar buena, pero el accionar paramilitar lo obligo a cambiar de oficio para preservar su vida. Sin embargo, ahora que solo se moviliza en el casco urbano, su vida ha estado en riesgo y no por los grupos armados al margen de la Ley, sino por la delincuencia común que azota al gremio de taxistas en Valledupar.
La madrugada del domingo 2 sujetos con un machete intentaron despojarlo del dinero del producido, sobre la calle 44 con carrera 27 pero como él fue, en esta ocasión un poco más sagaz, el machetazo que le lanzaron lo recibió el carro.
Wilman denuncio que cuando logro ubicar a la patrulla del sector no encontró la ayuda precisa para capturar a los sujetos.
Son más de 25 barrios de sectores populares los que están vetados por los taxistas que laboran en horas de la noche, temen por los atracos y ataques que sufren por parte de los delincuentes.
Sectores como Villa Jaidith, Hernando Marín, El Páramo, Lorenzo Morales, Guasimales, Chiriquí, Cualquier invasión, Villa Yaneth, 25 de Diciembre, Nuevo Milenio, Pescaito, Amaneceres del Valle y los Milagros.
Las autoridades manifestaron que están trabajando para tomar las medidas de seguridad pertinentes en esta delicada situación.
Este fin de semana fueron capturadas en flagrancia Sandra Marcela Pedrozo Gutiérrez de 20 años acompañada de Ingris Paola Pacheco Morales de 19 años en el sector del Parque De La Leyenda Vallenata quienes usando armas blancas habían despojado a un taxista de la suma de 40 mil pesos y sus pertenencias.