El departamento del Cesar invirtió tres mil 500 millones con la firma Helmer Pardo para capacitar a los bachilleres en las pruebas Saber, especialmente, los del grado once; mientras que la alcaldía de Valledupar destinó 600 millones de pesos con la firma Edupol para la misma tarea en el municipio, lo que genera un total de cuatro mil cien millones de pesos.
Sin embargo, los resultados de las pruebas saber once, conocidos de manera parcial, indican que ese dinero prácticamente se perdió, porque sólo 205 estudiantes del Cesar aplicarán las becas del presidente Juan Manuel Santos, sin saberse todavía cuantas de esas corresponden a los colegios privados.
A pesar de esos resultados, abultadamente pobres, los secretarios tienen sus excusas para asegurar que la plata no se perdió.
El secretario de educación del Cesar, Jorge Araujo Gutiérrez, asegura que los tres mil quinientos millones no sólo eran para los de once grado sino para las otras pruebas también, pero no se puede tapar el sol con las manos frente a una problemática tan evidente como los malos resultados de los colegios públicos del Cesar en las pruebas Saber Once
Pero el secretario de educación de Valledupar, Asdrúbal Rocha Lengua, fue más allá. Dijo que los 600 millones de pesos invertidos permitieron lograr unas 120 ‘Becas Santos’, de los tres mil estudiantes que realizaron la prueba.
Tal parece que los dos funcionarios no están dimensionando que a los estudiantes del grado once de los colegios públicos en el Cesar, que realizaron las pruebas Saber, no les fue bien. Es hora de comenzar a revisar responsabilidades sobre ese tema.
También es bueno preguntarse cuál es el papel de los docentes; de qué han servido los recursos que se han invertido en las jornadas de capacitación y actualización. Es hora de qué Aducesar también responda por los malos resultados de las pruebas.
