La sede de la Academia de Historia del Cesar ya comienza a mostrar las señales del abandono a la que ha estado sometida por la gobernación del Cesar, la alcaldía de Valledupar y el Ministerio de Cultura durante los últimos años, al punto que el techo está a poco de desplomarse.
Francisco Valle Cuello, presidente de la Academia de Historia del Cesar lanzó el llamado de atención para evitar que la memoria histórica del Cesar desaparezca por completo.
La situación de la academia de Historia es tan crítica que a los tres empleados que prestan sus servicios allí les adeudan muchos meses de sueldo. A la persona que trabaja como aseadora general, desde hace tres años no le pagan.
El Ministerio de Cultura firmó un convenio con la Academia de Historia para realizar una restauración, pero no existen recursos para el mantenimiento de la vieja casona, que también muestra el rastro de la presencia del comején, lo que acelera el deterioro de toda la estructura.
El llamado de Valle Cuello es para que el gobernador Luis Alberto Monsalvo y el alcalde Fredys Socarrás volteen su mirada a la Academia de Historia y ordenen la asignación de los recursos que se requieren para su mantenimiento y para el pago de los tres empleados que actualmente posee. El presidente no recibe paga por su trabajo.
Los congresistas del departamento del Cesar, los diputados y los concejales de Valledupar deben iniciar de inmediato sus gestiones ante las instancias correspondientes para que la Academia de Historia del Departamento siga conservando la memoria histórica de esta región.
