Roban cámara a periodista mientras cubría disturbios en La Nevada

Piedras, golpes, heridos, robos, comercios cerrados, personas corriendo y represión de la Policía fue lo que vivió Valledupar en las primeras horas de este jueves, tras la ratificación del alcalde Fredys Socarrás Reales de que el Decreto que restringe la circulación de las motocicletas sigue vigente.

La situación más crítica se registró en el barrio La Nevada, al noroccidente de Valledupar, en donde muchos jóvenes y motociclistas lideraron los enfrentamientos con la Policía.

Líderes del gremio de mototaxistas denunciaron abuso de autoridad por parte de los miembros del Esmad; al tiempo que el reportero gráfico del periódico Al Día, Néstor de Ávila, también denunció agresión de los policiales.

Wissan Faraj, gerente de Transvalle, la empresa que presta el servicio de transporte urbano en la zona de La Nevada, informó que fue suspendido el servicio temporalmente, mientras se controlaba la situación. Varios de sus vehículos resultaron afectados por los vándalos.

Líbar Maestre, camarógrafo del canal RCN y de Noticias 625 de Valledupar fue atracado por sujetos armados con piedras quienes le robaron su equipo de trabajo, una cámara de alta definición, mientras realizaba su trabajo periodístico en sectores del hospital Eduardo Arredondo Daza de La Nevada.

Otro joven, entre los barrios Bella Vista y La Nevada, atacó con piedras el vehículo de RPT Noticias cuando observó que desde el interior del automóvil una cámara tomaba registro fílmico de los disturbios. Tanto los periodistas como el vehículo no resultaron afectados.

Ante la Procuraduría en Valledupar fue instaurada una queja contra los miembros del Esmad de la Policía por, presuntamente, haber agredido a uno de los líderes de los mototaxistas que se encontraba reunido con otros compañeros en el barrio La Nevada, informando de las decisiones del alcalde frente al decreto.

Los operativos policiales contra los desórdenes se mantienen por toda la ciudad. En La Nevada, gran parte de los comerciantes cerró sus locales para evitar desmanes de algunos vándalos que aprovechan el momento de los disturbios para robar la mercancía.