En mayo de 2001, Caracol Radio reportaba que cuatreros se habían robado diez mil reses en el norte del departamento del Cesar, en sólo cuatro meses, situación que tenía “preocupados a los ganaderos del departamento, quienes manifestaron” que denunciarían “el hecho ante organismos internacionales”.
Según la nota periodística de Alba Quintero Almenárez, “el presidente de la Asociación de Productores Agrarios del Cesar, Joaquín Ovalle, dijo que el incremento de este delito ha dejado pérdidas cercanas a los cinco mil millones de pesos”
Catorce años después de la publicación de esa nota de Caracol Radio, la preocupación sigue siendo la misma para los ganaderos del Cesar, porque el abigeato se ha convertido en un elemento perturbador de la tranquilidad económica de este gremio del sector agropecuario.
Los casos más críticos de abigeo se registran actualmente en el norte y en el sur del Cesar, a pesar de la fuerte presencia de la Policía y el Ejército en las zonas críticas.
Contexto Ganadero, la revista especializada de Fedegán, daba cuenta en diciembre de 2012 de que “el abigeato alimenta la zozobra en el Cesar, entregando detalles de los frecuentes casos de abigeo en las fincas ganaderas de la región.
Apenas la semana pasada, el director general del ICA, Luis Humberto Martínez Lacouture, hizo en Valledupar el lanzamiento de tres puntos móviles de control al abigeato, como una estrategia para enfrentar esta problemática que ha venido incrementándose en el departamento.
Ese mismo día, el presidente del Fondo Ganadero del Cesar, Hernán Araujo Castro, expresó la preocupación que asiste a los ganaderos por el robo permanente de reses, muchas de ellas, sacrificadas en las propias fincas.
Pero como el abigeato no es un caso nuevo para los ganaderos del Cesar, que han solicitado mayor patrullaje del Ejército, el Emcar y Policía de Carabineros en las trochas y caminos veredales para espantar a los cuatreros, en diciembre de 2013, el Heraldo daba cuenta de la problemática titulando la nota periodística: “abigeato golpea a ganaderos del Cesar”.
El Ejército ha dado duros golpes a los cuatreros de la región, quienes roban las reses en las fincas y las movilizan en camiones, de a pie o, las sacrifican en los mismos lugares, para expender su carne bajo las mínimas condiciones de salubridad, exponiendo a los consumidores.
Recientemente, el Batallón La Popa logró recuperar un lote de reses que había sido robado en el municipio de Agustín Codazzi. El comandante del Batallón La Popa, coronel Zenén Contreras, asegura que los cuatreros son de todas las pelambres
En este momento se ha disparado nuevamente el robo de ganado, por lo que los ganaderos han maximizado las alertas para que las autoridades no bajen la guardia y arrecien contra estos delincuentes.
