Respecto a la cadena de afectaciones que se ha originado entre el comercio de Valledupar por la implementación del decreto 000396 del 29 de diciembre de 2014 para controlar la prestación del servicio público de transporte en motocicletas en el municipio, el gremio de los mecánicos de motocicletas y los llanteros, también reporta perdidas.
Jairo Taborda es un mecánico que por 25 años ha ejercido este oficio, inicialmente tenía su taller sobre la carrera novena, sin embargo, por el costo de los arriendos tuvo que mudarse a la zona de la carrera cuarta a la altura del barrio El Carmen.
Situaciones muy parecidas están viviendo Bladimir Ospino y José Javier Mejía, uno que desempeña el oficio de llantero y el otro de mecánico. El primero labora en Servi Motor y el otro en el Moto Taller Zona de Pits, están prácticamente desocupados, sus clientes se evaporaron y pasaron de arreglar entre 15 o 20 motos diarias a tener solo dos.
En el caso de Bladimir Ospino el labora con su papá, el arriendo del pequeño local cuesta 300 mil pesos, ellos ponen parches a las motocicletas, cada arreglo cuesta 3000 mil pesos, diariamente dejaban 10.000 pesos como cuota para cubrir este compromiso, hoy están altamente preocupados porque la producción es poca.
En la misma situación se encuentra José Javier Mejía quien no puede cubrir los 300 mil pesos que paga de arriendo y ya ha pensado en mudarse de la ciudad.
Hace unas semanas el oficio era rentable, hoy están desocupados, sin clientes, sin obtener el sustento diario para sostener a sus familias.
