Herner Kaleth Prado Sarabia, de 18 años, se salvó de morir a manos de su hermano de 14. Cuando casaban iguanas en una finca aledaña a su vivienda en Río Seco, corregimiento de Valledupar, el menor le disparó en el pecho con una escopeta calibre 16, momentos en que probaban el funcionamiento del arma. Un perdigón le perforó el pulmón izquierdo y otro le cayó en el ojo.
El hecho ocurrió alrededor de las tres de la tarde de este domingo. El arma no disparó cuando apuntaron a una iguana, pero sí lo hizo cuando Herner Kaleth Prado Sarabia se ubicó a 70 metros como blanco para que el menor de edad hiciera un disparo de prueba.
Por fortuna, el impacto no acabó con la vida del joven, quien fue trasladado de urgencias al hospital ‘Rosario Pumarejo de López’ de Valledupar, donde le practicaron una cirugía. El arma no aparece y del menor de edad las autoridades no tienen información; la familia aduce el hecho a un accidente, mientras que la Policía trata de establecer lo sucedido pues información preliminar indica que todo lo derivó de una riña.
Kaleth Prado permanece bajo observación médica, a la espera de una noticia alentadora por parte del especialista que indique que no perderá la vista en el ojo izquierdo.
