Sáb. May 2nd, 2026

    El río Cesar, sigue ahí, muriendo lentamente, como aquella vieja canción vallenata.

    Mientras muere, va escuchando las promesas de los funcionarios responsables de su conservación. Por ejemplo, el director de Corpocesar, Kaleb Villalobos asegura que la responsable de su muerte lenta es Emdupar, por no limpiar las aguas residuales, pero Corpocesar es la máxima autoridad ambiental de la región, y por tanto, debe velar por su protección.

    También ha escuchado, en silencio, al borde de su muerte, al gobernador Luis Alberto Monsalvo, diciendo que le preocupa la situación grave de contaminación que registra la corriente, pero sus recursos económicos, que en abundancia maneja su gobierno, no han impactado ni un sólo milímetro de río. Mientras tanto, el río, va soportando toda la podredumbre de Valledupar.

    El alcalde de Valledupar, Fredys Socarrás Reales, también le ha prometido al río Cesar, tal como lo hicieron muchos con Leandro Díaz, y que quedó plasmado en ‘El Negativo’, la canción que relata la promesa de los regalos a Díaz.

    Socarrás dice ahora que se busca una moderna tecnología para tratar las aguas y evitar la contaminación.

    Ojalá no sean palabras que se lleve el viento, porque agua casi ya no lleva el Cesar, como cuando pasaban aquellas crecientes a la que el maestro Rafael Escalona les cantó.

    Pero el colmo de los males, para nuestro amado y podrido  río Cesar, es lo que dijo el gerente de Emdupar, Gustavo Morales Fuentes. Sin pena reconoció que efectivamente, las aguas del Salguero están contaminando a la corriente de agua que lleva el nombre del departamento.

    Sólo promesas, sólo promesas, eso es lo que ha escuchado por años el río Cesar, igual que la canción que va repitiendo el estribillo sin cumplir.

    Nosotros dejamos constancia que hemos hecho la tarea, denunciando oportunamente, desde hace mucho tiempo, sólo esperamos que el Río Cesar reciba el tratamiento que necesita, que se cumplan las promesas y se salve esta corriente icónica de la región.