35 son los clientes con que cuenta la firma Global Brokers en Valledupar, quienes invirtieron una cifra cercana a los 1.000 millones de pesos en el jugoso negocio de compra de viviendas en remate que se obtenían a bajo costo. 23 han instaurado la denuncia formalmente ante la Fiscalía por el delito de Estafa para que se inicie la investigación.
Los clientes siguen llegando a las oficinas de la empresa, ubicadas en el segundo piso del centro de negocios Orbe Plaza, exigiendo una explicación, angustiados, presa de la incertidumbre, como Eduard Alonso Lacouture Mejía, un trabajador que consignó hace un año 96 millones de pesos; logró la devolución de 50 millones, hace 2 meses; pero aún le tienen 46 millones de pesos.
En Valledupar, al inicio de las operaciones, de la firma entregó de manera exitosa 14 bienes inmuebles ubicados en sectores como Arizona, Enrique Pupo, Simón Bolívar y en el edificio Villa Claudia en los Cortijos, lo que hizo que por publicidad voz a voz clientes aseguraran que era un éxito la compra de viviendas en remate que se obtenían a bajo costo y por eso recomendaban depositar allí su dinero.
Los clientes firmaban un contrato de Gestión o mandato, es decir Global Brokers brindaba asesorías en procesos de inmuebles que estaban en remate, cuando había una casa para remate por deuda en un juzgado, se obtenía la información directamente, se mandaba a Barranquilla para que le dieran viabilidad financiera, jurídica y comercial, si se aprobaba seguidamente se tomaba una foto de la vivienda y se ponía en bandeja comercial para vender la asesoría en el proceso de remate y nombraban un abogado que estuviera pendiente de la fijación de la fecha del remate, la empresa consignaba el 40% que se exige por ley para hacer postura en la diligencia. Si la empresa no obtenía el bien en un plazo de seis meses debía devolver el dinero al cliente, cosa que no ocurría, situación que desató la avalancha de denuncias.
