Los habitantes de las urbanizaciones ubicadas al sur de Valledupar, como Chiriquí, Villa Jaidith, Nando Marín y Lorenzo Morales, entre otras, están muy preocupados por el estado que registra la carrera 27, que comunica al sector con la calle 44, debido a que ha sido tomada como botadero de basuras y escombros.
La preocupación mayor radica en que muy pronto llegará la temporada invernal y eso se convertirá en un lodazal por donde no podrán circular los vehículos.
El alcalde Fredys Socarrás les anunció que ya se están haciendo las gestiones para la consecución de nueve mil millones de pesos con el gobierno nacional, para sumar los 18 mil millones de pesos que cuesta el sistema de redes húmedas en esa vía, con el fin de que el SIVA pueda licitar la pavimentación de la carrera 27, que será una avenida de doble calzada.
En esa misma zona, los habitantes también están preocupados porque los vehículos de servicio público no ingresan al sector y deben caminar largos tramos con las compras que realizan en el centro de la ciudad.