Cinco días después de protagonizar una cinematográfica fuga, mientras recibía asistencia médica en el Hospital Fernando Tronconis de Santa Marta y de ser recapturado minutos después a varias cuadras del centro asistencial, falleció el recluso Ángel María Pérez Parra, de 26 años, natural del municipio El Copey, Cesar.
Su muerte se produjo la madrugada de este miércoles en una clínica de la ciudad, tras recibir tres puñaladas en la espalda cuando permanecía recluido en la Cárcel Rodrigo de Bastidas por el delito de hurto.
El pasado 8 de marzo, Pérez Parra agredió a un guardián del Inpec que lo custodiaba, lo desarmó y se voló; en la fuga hirió a un vigilante. La víctima les habría comentado el viernes a sus familiares que había sido amenazado.
El cuerpo será trasladado en las próximas horas a El Copey, Cesar, mientras que las autoridades esclarecen las causas del ataque que le produjo la muerte.
