Sáb. Abr 18th, 2026

    Las aguas limpias que corren por las calles del mercado público de Valledupar y barrios aledaños, seguirán generando molestias porque el consorcio que construye el estadio Armando Maestre Pavajeau indicó que no tienen donde verterla y la única solución que encontraron fue tirarla a la vía.

    Desde hace varias semanas, los comerciantes, compradores, trabajadores y usuarios en general del Mercado Público de Valledupar han tenido que soportar las aguas en las calles, que mojan sus productos, zapatos y pantalones y generan inconformismo porque no ven una solución pronta a esta situación.

    Las aguas corren por las calles hasta el barrio 12 de Octubre en donde los funcionarios del ICA y el Fondo Ganadero del Cesar también han exteriorizado su molestia porque deben meterse a la calle enlagunada para poder atravesar la vía.

    El secretario de infraestructura del Cesar, Omar Maestre Vélez ha manifestado que ya se ordenó al consorcio que ejecuta la obra que busque la forma de mitigar esta situación, especialmente haciendo los vertimientos en horas de la noche, para generar menos molestias en la comunidad, porque no ha sido posible conectar una línea desde la obra hasta el sistema de alcantarillado pluvial cercano al mercado público.

    Al tiempo, el Consorcio GMP Construcciones y Grupo Capitol, responsables de la ejecución del contrato, informó a través de un comunicado de prensa que “adelantan soluciones frente a las consecuencias del alto nivel freático presente en la zona de construcción del estadio de fútbol Armando Maestre de Valledupar”.

    Indican en el comunicado que “los diseños de la cancha del estadio fueron contemplados a 2,40 metros por debajo del pavimento, implicando una excavación profunda que ha generado problemas por el alto nivel freático de Valledupar, a eso hay que sumarle las lluvias que se han presentado desde el mes de abril en la ciudad”.

    “Si bien es cierto que cerca de la construcción hay un alcantarillado pluvial, también es de conocimiento público que la obra de la avenida Simón Bolívar está en desarrollo, por lo que aunque el consorcio debería verter el agua en el conector de dicha avenida, al no estar concluida esa obra, no podrá realizarse dicha conexión”.

    Pero lo grave del asunto es que el consorcio asegura que “la situación no puede detener la construcción y el agua hay que evacuarla y no puede verterse al alcantarillado sanitario”.

    Lo que ha faltado ha sido mano dura de las autoridades ambientales, como Corpocesar, para frenar esta situación, pero también a la Secretaría de Gobierno Municipal, para aplicar el comparendo ambiental al consorcio que construye el estadio. También ha faltado mayor contundencia del interventor de la obra y de la Gobernación del Cesar para obligar al Consorcio GMP Construcciones y Grupo Capitol a solucionar este problema que afecta a toda una comunidad.