Mié. Abr 22nd, 2026

    400 cachamas, con un peso promedio de 20 kilos cada una, tuvieron que ser enterradas tras ser envenenado el estanque donde se criaban, al parecer, por delincuentes comunes, debido a que el propietario de la finca Ébano, en la zona rural de San Diego de las Flores, Cesar, Silvio Augusto Rivadeneira, no les ha aceptado las exigencias de pagarles la extorsión.

    RPT Noticias obtuvo las imágenes de los peces y habló en exclusiva con el productor piscícola, durante el encuentro con el ministro de agricultura en Valledupar. Rivadeneira afirma que tuvo que realizar el proceso de enterramiento de las cachamas en su finca, utilizando una retroexcavadora.

    Silvio Rivadeneira afirma que tuvo que realizar el proceso de enterramiento de las cachamas en su finca, utilizando una retroexcavadora
    Silvio Rivadeneira afirma que tuvo que realizar el proceso de enterramiento de las cachamas en su finca, utilizando una retroexcavadora

    Asegura el productor que la situación no ha sido puesta en conocimiento de las autoridades porque nunca hacen nada. Que en horas de la noche los delincuentes se pasean orondos por la zona rural de San Diego de las Flores, pelando ganado e ingresando a las fincas a extorsionar.

    La totalidad de las cachamas, algunas con hasta cincuenta libras de peso, fueron enterradas para evitar una contaminación general por la pudrición. Se desconoce el elemento venenoso que fue inyectado al estanque para matar los peces.

    En el mercado del pescado, el kilo de cachama tiene un costo de ocho mil pesos. En total fueron envenenadas 400 cachamas con un peso promedio de veinte kilos, lo que equivale a una pérdida de 64 millones de pesos.

    Silvio Rivadeneira ha solicitado mayor presencia del Ejército y la Policía en la zona rural de San Diego de las Flores, para hacer frente a los delincuentes comunes que se hacen pasar por grupos armados y vienen extorsionando a los productores.