Silverio Rojas y Julio César Rada volvieron a nacer la tarde de este martes 23 de junio en Valledupar.
Mientras transitaban por la avenida La Popa, cerca de la construcción del proyecto Mega Mall y el Éxito Las Flores, un enorme árbol orejero, de más de cincuenta años de edad, se vino al suelo sobre la vía y sus vehículos quedaron debajo de las grandes ramas.
El orejero se cayó por un fuerte vendaval que azotó a Valledupar, por varios minutos, con una ligera lluvia, acompañada de granizos.
“Gracias a Dios estoy vivo”, repetía insistentemente Julio César Rada, el conductor del taxi UWR-96, mientras esperaba, junto a su vehículo, que los organismos de socorro comenzaran a cortar las ramas con las motosierras. El taxi, amarillo intenso, quedó en medio de dos enormes ramas. “Es como si Dios hubiera metido su mano para evitar que las grandes ramas cayeran sobre nosotros”, relató Rada a RPT Noticias. Él viajaba con una pasajera.
Uno cuantos centímetros delante del taxi, quedó atrapado un automóvil blanco, conducido por Silverio Rojas, un hombre con cabellera blanqueada por los años, quien conducía solo su vehículo. Una rama de menor tamaño cayó sobre el techo del auto, pero no le causó lesiones.
“Gracias a Dios no me pasó nada. El vehículo se recupera, pero la vida es sagrada”, dijo Rojas.
El árbol orejero con más de cincuenta años estaba sembrado a la orilla del andén, sobre la avenida La Popa y el fuerte vendaval lo tiró completamente al suelo, cerrando la vía y cayendo sobre los dos vehículos.
Voluntarios de los organismos de socorro comenzar a cortar las ramas para poder retirar los vehículos, labor que les llevará varios días por el grosor del árbol.