Por Wendy Peralta

Luego de tres días de angustia, Gregoria María Erazo Morales pudo arrullar en el pecho a su pequeña de siete años. Se trata de la menor Andrea Carolina Erazo Rincón, quien fue raptada este sábado en zona rural de Valledupar por un hombre de 59 años, y rescatada el martes por la tarde en San Gil, Santander.

En medio de llantos, madre e hija se reencontraron la mañana de este miércoles en las instalaciones del Comando de la Policía de Santander.

De acuerdo con las autoridades, la menor fue raptada por ‘Sánchez Rincón o Toto’, quien hace dos meses llegó a la vereda Cominos de Tamacal en el noroccidente de Valledupar y, con el argumento de que era evangélico, logró ganarse la confianza de los padres de la víctima, que le dieron posada y trabajo cortando leña.

El pasado sábado, siendo las 2:00 de la tarde, alias ‘Sánchez Rincón o Toto’ salió de la finca con la menor y sus dos hermanos de dos y cuatro años de edad, con el pretexto de que iban a comprar galletas a la tienda, tiempo que aprovechó para raptarse a la niña.

La primera pista sobre el paradero de la menor la recibió el Gaula de la Policía de Santander, el lunes en la noche, a través de una llamada en la que un ciudadano aseguró haber visto a la niña que habían reportado como secuestrada en las noticia. Inició la investigación y determinaron que la menor arribaría en un bus intermunicipal a San Gil.

La pequeña fue entregada a su madre y en las próximas horas retornaría a Valledupar.

Será entonces cuando vuelva a Valledupar que Gregoria María Erazo Morales, madre de la menor, entregue declaraciones a los medios de comunicación en el marco de una rueda de prensa que ofrecerá la Policía Nacional.

Por información que permitiera su paradero, las autoridades en Valledupar ofrecían una recompensa de hasta 50 millones de pesos. RPT Noticias conoció que la estrategia facilitó la ubicación de la menor y un dinero será entregado al colaborador.