Una nueva tragedia aérea enluta a la Fuerza Pública colombiana, al accidentarse, en sólo 4 días, una segunda aeronave. En esta ocasión, se trata de un helicóptero Black Hawk, que se precipitó a tierra entre Carepa y Chigorodó, Antioquia, este martes 4 de agosto, dejando 16 policías muertos. Dos uniformados más resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales de la región.
El primer caso ocurrió el viernes en zona rural de Codazzi, Cesar, en donde fallecieron 11 militares al accidentarse un avión de la Fuerza Aérea Colombiana.
El director de la Policía nacional, general Rodolfo Palomino lamentó el hecho y envió un mensaje de solidaridad a las familias de los uniformados fallecidos.
«La Policía Nacional expresa su más sentida voz de condolencia a las familias de estos valientes que ofrendaron su vida combatiendo al crimen organizado, cumpliendo labores operacionales dentro de la ofensiva denominada Agamenón, contra el «Clan Úsuga», dijo el oficial.
El ministro de la defensa nacional, Luis Carlos Villegas, dijo que el siniestro ocurrió a las 9:15 de la mañana de este martes 4 de agosto en desarrollo de la operación Agamenón contra el crimen organizado del Clan Úsuga.
El ministro Villegas explicó que “el helicóptero siniestrado tenía 18 personas a bordo, de las cuales hay dos heridas y 16 fallecidas en el incidente. 14 de esas personas pertenecían a personal de la patrulla Jungla y cuatro eran tripulantes. Hubo dos heridos, ambos con quemaduras graves en sus extremidades, quemaduras de segundo y tercer grados”.
Por el momento, el gobierno nacional descarta que el helicóptero haya sido impactado y asegura que todo obedece a fallas mecánicas.