Por: Alber Castilla Romero
Una fuerte ruido mantuvo en zozobra toda la noche del viernes a los habitantes del corregimiento de Atánquez ubicado al norte de Valledupar en el territorio Kankuamo, pero con las primeras luces de la mañana de este sábado pudieron verificar que se trató de un deslizamiento en el cerro Bunkuamake por causas de los fuertes aguaceros que han caído durante toda la semana en esta parte del departamento del cesar.
“Escuchamos un tropelin, como cuando se está cayendo un avión pero no veíamos nada” dijo uno de los habitantes del corregimiento indígena al referiste a la situación que vivieron desde las nueve y treinta de la noche, todo el pueblo estaba preocupado, hablando, comentando lo que podría estar sucediendo; imaginando cosas y escuchando el cantar de los pájaros que a esa hora ya sobre las once de noche es algo inusual para ellos; eran pájaros como el Copetón y el Chuano que cantaban en varias direcciones como queriendo reflejar que algo sucedía manifestaron los Kankuamos.
Víctor Eduardo Martínez Secretario de la Organización Indígena Kankuama (OIK) y representante ante la comunidad por parte del Cabildo menor dijo a RPT Noticias que varias fincas están afectadas por el deslizamiento las cuales perdieron la mayoría de los cultivos, estas fincas fueron el “Espinazo” propiedad de Isaías Gutiérrez, que además de los cultivos perdió la vivienda, la finca “Juaneta” de propiedad de la señora Blanca Montaño, y la finca Villa Mari del señor Encarnación Fuentes.
Los moradores de Atánquez preocupados dijeron que hace tres años una avalancha similar causó daños de consideración por lo que siguen llamando la atención de los organismos de socorro, por el momento fue suspendido el servicio de agua en el corregimiento debido al taponamiento en el Rio Candela el cual fue desviado por el derrumbe y que evidentemente contamina al acueducto, porque según los Atanqueros se siente un olor fétido.
