La desunión, las diferencias políticas, las divisiones internas, y los egos, le hicieron daño al Partido Liberal en el Cesar y lo llevaron a que sufriera una estrepitosa derrota en las elecciones del pasado domingo 25 de octubre.
No sólo perdieron la Gobernación del Cesar con Arturo Calderón Rivadeneira, sino tres curules en el Concejo de Valledupar y una en la Asamblea del Cesar.
Alfredo Pinto Maestre, el único diputado electo en el Cesar por la colectividad roja, ratificó que las divisiones internas llevaron al traste las aspiraciones de los liberales.
“La verdad es que desafortunadamente las divisiones internas le hicieron mucho daño al partido”, dijo el diputado electo.
Pinto Maestre aseguró que, tras la derrota, llegó la hora de zanjar las diferencias y comenzar a trabajar para fortalecer al partido.
“Las divisiones internas dentro del partido nos hicieron mucho daño; ya llego la hora que zanjemos esas diferencias y la invitación es a que trabajemos unidos de la mano para reunificar el Partido”, aseguró.
El nuevo diputado no supo responder de quién es la responsabilidad de la derrota liberal en el Cesar, sólo sabe que debe jalonar para reunificar al partido y trabajar unidos con el gobernador y el alcalde de Valledupar para sacar avante las obras que requiere la comunidad
Dijo el diputado electo que el liberalismo no puede detenerse ahora en solucionar sus problemas con discusiones que no llevan a ninguna parte, sino buscar la reunificación y trabajar unidos por el Cesar y Valledupar.
El Partido Liberal sólo obtuvo dos curules en el Concejo de Valledupar y una en la Asamblea del Cesar. Ganó en solitario la alcaldía de El Copey; y en coalición en los municipios de Bosconia, con Cambio Radical y Aguachica, con Centro Democrático y Cambio Radical.
