Jue. Jun 4th, 2026

    Sí hay alguien que esté feliz por la declaratoria del vallenato como patrimonio inmaterial de la humanidad por parte de la Unesco; ese es Efraín El Monto Quintero, el vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, la entidad que por años ha trabajado en la defensa de este folclor.

    El Mono Quintero, en representación de todos los miembros directivos de la organización que realiza el Festival Vallenato en cada abril, dijo que la Unesco está haciendo el más grande reconocimiento a esta música, tal como lo anunció hace muchos años La Cacica Consuelo Araujo Noguera.

    Aunque Alfonso López y Rafael Escalona, por sólo nombrar dos de aquellos a los que un día se les ocurrió hacer un festival, no se imaginaron que, muchos años después, a miles de kilómetros de Valledupar, la Unesco removería la esencia del alma vallenata para ponerla en los más alto del universo folclórico mundial.

    Definitivamente el vallenato ha ganado mucho espacio, desde cuando era rechazado por la rancia aristocracia de mitad del siglo pasado en el Club de la cuidad al ser considerada una música corroncha.

    Ese sabor campesino; esa raizal manera de defender la tierra. Esa combinación de razas a través de los instrumentos ha dado a Colombia una nueva alegría y a los vallenatos y guajiros, una gran satisfacción: saber que el vallenato alcanzó el sitial que siempre se mereció, ser declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.