Por: Wendy Peralta
La sofocación de las llamas al interior de la Chatarrería El Vallenato estuvo a cargo del Cuerpo de Bomberos de Valledupar con el apoyo del capital humano del municipio de La Paz.
Fueron en total siete máquinas: cuatro del organismo de socorro de Valledupar con capacidad para 6 mil 300 galones de agua, es decir, 18 mil 900 litros del preciado líquido en cada una de las cuatro intervenciones que realizaron.![]()
Ante la magnitud del incendio, fue necesaria la intervención de cuatro vehículos más cargados de agua: uno lo facilitó el Cuerpo de Bomberos de La Paz, mientras que la Oficina de Gestión del Riesgo del Cesar facilitó un carrotanque con 2.300 galones de agua, al tiempo que la Policía se sumó con una tanqueta y la Defensa Civil con otro automotor que suministró el líquido.
El reto fue grande para los voluntarios de los organismos de socorro, pues sólo contaban con cuatro máquinas a raíz de que dos están en mantenimiento. Sin embargo, en hora y media evitaron una tragedia mayor.
Locales adyacentes también fueron evacuados
Las sirenas de las ambulancias, las máquinas del Cuerpo de Bombero y las patrullas de la Policía, alertaron a los empleados de los almacenes cercanos a la chatarrería del incendio que se producía.![]()
De inmediato, fueron evacuados uno a uno ante el temor de que las llamas se propagaran. En el caso del Banco Popular, ubicado en la calle 21 con carrera 12, tanto empleados como clientes, salieron corriendo.
Por otro lado, una mujer se desmayó por la impresión y fue trasladada de urgencias en una ambulancia hacia una clínica de la ciudad.
Entre tanto, la mercancía de las bodegas fue sacada de emergencia para evitar que se quemara.
Mal comportamiento de los curiosos obligó la intervención del ESMAD
A pesar de la magnitud del incendio y del esfuerzo de los organismos de socorro por evitar que las llamas se propagaran, algunos transeúntes y curiosos del sector se preocuparon más por conocer cada detalle de la conflagración que por apoyar a las instituciones. Durante el incendio no atendieron las recomendaciones de los Bomberos y la Policía. Obstruían la circulación de las máquinas, pisaban las mangueras, se subían en los vehículos y rechiflaban a los funcionarios. De la misma manera, se aproximaban en sus automotores hasta el lugar del incendio.
En este sentido, fue necesaria la intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía, que logró dispersar a la ciudadanía y facilitó el trabajo de las autoridades.
Al finalizar las intervenciones, las autoridades hicieron un llamado a la comunidad para que en vez de dificultar los procesos, colabore en las intervenciones.