Mar. Abr 28th, 2026

    Por Ubaldo Anaya Flórez

    La presencia de los líderes guerrilleros de las Farc en el corregimiento de Conejo, en La Guajira, dejó una estela de reacciones y hechos que ha mantenido al país divido en los dos bandos que defienden o rechazan los diálogos de paz.

    Lo primero fueron las ácidas reacciones de los integrantes del movimiento Centro Democrático, cuando se enteraron de la presencia de los líderes negociadores de las Farc en la población Guajira, lanzando a través de las redes sociales sus argumentos en contra de la realización del evento de propaganda electoral sobre el proceso de paz.

    Luego vinieron los ataques de la población civil, también a través de las redes sociales, convirtiendo en tendencia la presencia de las Farc en Conejo.

    El gobierno nacional se pronunció de inmediato, utilizando la red social Twitter, para indicar que no se había autorizado la presencia de la guerrilla en La Guajira con hombres armados.

    Tampoco faltaron las críticas a la Policía y el Ejército por hacerse los de la vista gorda frente a la guerrilla, aunque era una decisión del presidente Juan Manuel Santos para facilitar que las Farc pudieran desarrollar su actividad de proselitismo sobre el proceso de paz, pero sin armas y sin población civil.

    Luego de la actividad en la población, el gobierno nacional se pronunció a través del jefe de la delegación colombiana en Cuba, Humberto de la Calle, indicando que los líderes de esa guerrilla debían suspender las cinco concentraciones autorizadas en el marco de los diálogos y regresar de inmediato a La Habana.

    Sin embargo, los voceros de las Farc no prestaron atención y se quedaron una semana en Colombia, saliendo por Valledupar el jueves 25 de febrero, en un avión de Searca, con destino a Cuba.

    Pero los cuestionamientos no sólo llegaron de la oposición. También de la Defensoría del Pueblo que denunció que las Farc infringieron el Derecho Internacional Humanitario al ingresar armados al colegio de Conejo.

    Lo propio hizo el procurador general de la nación, Alejandro Ordoñez Maldonado, quien denunció que las Farc tomaron sin permiso 10 novillos de las fincas cercanas a Conejo para dar el almuerzo a los guerrilleros que estuvieron en la población.

    Frente a todo lo ocurrido, el gobierno nacional ha mantenido su decisión de seguir adelante en el proceso para lograr la terminación del conflicto el 23 de marzo próximo. 7