90 días, ni uno más, tendrán el alcalde Augusto Ramírez Uhía y el gerente de Emdupar, Armando Cuello Daza, para que la empresa de servicios públicos de la capital del Cesar resurja del letargo financiero en que se encuentra y que tocó fondo durante la administración de Fredys Socarrás Reales, quien durante los últimos tres meses de 2015 duplicó la contratación de nómina pasando de 600 millones a mil 100 millones de pesos mensuales, dejándola en una situación de inviabilidad financiera.
Patricia Duque, Superintendente de Servicios Público, participó en una reunión de la junta directiva de Emdupar en la que presentó los resultados de una auditoría realizada a la empresa en la que develó que Emdupar es inviable financieramente, por lo que dio un plazo de tres meses para que el gobierno municipal busque una salida o definitivamente la Superservicios tendrá que intervenirla.
Duque dijo que lo preocupante de la situación es la alta nómina que pasó de costar 600 millones a mil 100 millones de pesos mensuales y con un incremento en la contratación laboral realizada a finales de 2015.
También preocupan a la superintendente de servicios públicos los dos contratos realizados por Fredys Socarrás Reales, en 2015, uno de ellos en diciembre, que suman 204 mil millones de pesos, a treinta años, con dos firmas contratistas cuyo representante legal es el mismo, para ejecutar acciones relacionadas con la planta de tratamiento y los residuos sólidos.
El alcalde Augusto Ramírez Uhía dijo que buscarán todas las alternativas para salvar a Emdupar, pero que no se ha pensado en la privatización ni entregarla a empresas como Triple A de Barranquilla o EPM de Medellín. Que junto con el gobernador Francisco Ovalle Angarita tratarán de salir del ‘atolladero’ en que se encuentra Emdupar.
En los últimos 10 años, Emdupar ha dejado de realizar inversiones en infraestructura por el orden de los 200 mil millones de pesos y eso es lo que mantiene actualmente a la empresa sumida en una situación caótica en materia de técnica.
La presencia de la superintendente de servicios públicos, Patricia Duque, le cayó a Ramírez Uhía y a Cuello Daza como ‘anillo al dedo’ para paliar la lluvia de críticas de los usuarios por el pésimo servicio de agua potable que actualmente está prestando en la ciudad, achacado al bajo caudal del río y a la utilización de 15 mil turbinas en las viviendas de Valledupar.
