Mié. Abr 22nd, 2026

    Por Ubaldo Anaya Flórez

    El elefante blanco de la Procuraduría. El viernes 24 de octubre de 2014, con bombos y platillos, el procurador general de la nación, Alejandro Ordoñez Maldonado y el gobernador Luis Alberto Monsalvo, inauguraron el Centro de Conciliación de la Procuraduría general de la Nación en la sede del antiguo Instituto Rosita Dávila de Valledupar.

    El acto, realizado en horas de la noche, contó con la presencia de autoridades locales, invitados especiales y funcionarios de la Procuraduría y la Gobernación, entre otros.

    Sin embargo, 19 meses después, el Centro de Conciliación de la Procuraduría no ha recibido a las primeras personas para escucharlas y conciliar. Desde entonces, permanece cerrado, aunque el aviso se mantiene intacto.

    RPT Noticias llegó al lugar para verificar las quejas y encontró que, efectivamente, la puerta permanece cerrada, con un vidrio polarizado, pero ningún funcionario se encuentra en su interior.

    RPT Noticias también averiguó en la Procuraduría Regional del Cesar y una fuente, que pidió la reserva de su nombre, dijo que el Centro de Conciliación no ha funcionado porque no existen recursos para tal fin.

    A pesar de que el Centro de Conciliación fue inaugurado con gran pompa, y de muy buena fe el gobernador Luis Alberto Monsalvo entregó en comodato el sitio a la Procuraduría, casi dos años después, el procurador general Alejandro Ordoñez Maldonado no ha incorporado los recursos suficientes al presupuesto de la entidad para que se dote con los elementos necesarios, se entregue al servicio de la comunidad y se cumpla con una de las misiones de la Procuraduría de brindar herramientas de conciliación de conflictos a la comunidad.

    “Allí en ese centro de conciliación no se ha sentado la primera persona para conciliar y menos un funcionario de la Procuraduría para atender”, dijo la fuente.

    Pero no es sólo la falta de presupuesto lo que afecta a este centro de conciliación; también las mesas que fueron entregadas para el servicio de la comunidad, en donde se llevarían a cabo las conciliaciones.

    Resulta que la ley indica que debe ser una mesa redonda, para que no existan distancias y las personas que van a conciliar estén en el mismo nivel, pero las que están allí no son redondas, sino cuadradas y por lo tanto no se pueden utilizar.

    Tampoco hay personal suficiente en la Procuraduría Regional del Cesar para atender el Centro de Conciliación, lo que significa que debe contratarse personal para ejercer dichas acciones. Lo que sí existe, es la

    Funcionaria que se encargará de la dirección del Centro de Conciliación de la Procuraduría, quien actualmente presta sus servicios a la Regional Cesar.

    De nada sirvió entonces que el gobernador del Cesar Luis Alberto Monsalvo y el procurador general Alejandro Ordoñez se tomarán la foto en el acto inaugural, porque 19 meses después, el Centro de Conciliación de la Procuraduría en Valledupar, es un verdadero elefante blanco.

    Lo curioso aquí es quién le pone el cascabel al gato, porque la pregunta es: ¿quién se atreve a investigar al Procurador General de la Nación por inaugurar una Centro de Conciliación sin tener recursos en el presupuesto para su funcionamiento?