Dom. May 24th, 2026

    Por Ubaldo Anaya Flórez

    No quiero aplicar aquello de que ‘al caído, caerle’, por las críticas que hoy soportan el alcalde Augusto Ramírez Uhía y la Policía, pero quiero confesarles que también siento miedo. Sí. Siento miedo cuando recojo a mi hijo a las 6 de la mañana para llevarlo al colegio y espero que no aparezca una moto. Sí, siento miedo, tal como usted. Siento miedo cuando salgo de mi casa y miro para todos lados, para saber si no hay alguien esperando. Lo reconozco. Es físico miedo. Y no debería sentirlo, porque hace más de 20 años transmito noticias de ese tipo y ya debería ‘estar curado’.
    Debo reconocer que mi miedo se disparó desde el día que atacaron a José Abuchaibe, al punto de que el celular casi no sale de mi bolsillo.
    Qué más hay qué hacer?, le pregunté en vivo en RPT Noticias al alcalde Augusto Ramírez Uhía, porque ya hay suficientes operativos policiales; ya salió a las calles la Policía Militar y el alcalde y su gabinete salen a ‘patrullar’ los fines de semana.
    Qué más falta por hacer? Me pregunto de nuevo y recuerdo la famosa frase ‘va tocar armarnos’ que pronunció en su momento, en un velorio, el alcalde Ciro Pupo Castro. Pero esa no es la solución.
    Dónde está la inteligencia de la Policía? Dónde están los hombres encubiertos manejando taxis o motos para ir un paso adelante de los delincuentes? No lo sé. Y debo reconocer que la Policía hace su trabajo pero me niego a creer que los delincuentes sean más que los policías y más inteligentes. Hasta ahora, ellos van ganando la batalla y llenando de miedo a muchos vallenatos. Y a mí, también.

    Qué falta entonces?, pregunto de nuevo.
    Si los comandantes de la Estación de Policía Valledupar, del Primer Distrito de Policía y de la Policía Cesar, no dan para controlar a los delincuentes, qué renuncien entonces.