Por Alber Castilla Romero
Durante los últimos años Valledupar viene reclamando un mejor tratamiento para la arborización que engalana la ciudad, debido a que se tiene la idea que en esta capital se siguen cometiendo errores de buena fe al momento de plantar sin cuidado previo los árboles en calles y avenidas, esta equivocación se ha convertido en el inicio de futuros problemas por ejemplo el espacio limitado que tienen los árboles para crecer en la tierra de francisco el hombre y el sometimiento al maltrato por parte de quienes deben propender por su cuidado.
Además de esta limitación podemos anexar a la lista de inconvenientes enfermedades o plagas que impiden un crecimiento adecuado, el mantenimiento preventivo que es algo esencial para la buena salud si partimos del principio que los árboles son seres vivientes y como tal merecen un tratamiento adecuado que les permita cumplir un ciclo como todo ser vivo que debe auto protegerse contra los problemas del espacio donde son plantados, evitando lo que hoy por hoy vemos en Valledupar, una gran cantidad de árboles secos.
En la actualidad la cuidad de los santos reyes no cuenta con una oficina que se encargue directamente del cuidado y protección de los árboles para que se pueda a través estudios establecer los sectores donde se debe practicar de manera gradual el remplazo de muchísimas especies introducidas que causan molestia al entorno o sencillamente, porque han sido sometidos a maltrato por la inconsciencia de quienes de una u otra manera se benefician del bienestar que estos proporcionan y como pago reciben malos manejos de sus podas, cortes inadecuados de raíces o envenenamiento llevándolos al secamiento inminente.
Los vallenatos tenemos la obligación de concientizarnos que los árboles son parte fundamental de la solución en contra del cambio climático cumpliendo funciones de regulación del mismo, y destruirlos sería quedar a la merced de las grandes olas de calor que este fenómeno proporciona.