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El día que Yubergen ganó su primera medalla

En 2011, el periódico El Colombiano de Medellín publicó una crónica sobre los primeros logros de Yubergen Martínez, con el título de ‘En la vida de Yubergen Herney todo es primera vez’. Por considerarlo de interés, lo publicamos hoy.

Por: PABLO ARBELÁEZ RESTREPO

Tiene un nombre tan raro que fácilmente puede terminar enredando la lengua de cualquiera al pronunciarlo. Pero más allá de eso, Yubergen Herney Martínez Rivas es una joven promesa del boxeo antioqueño que acaba de surgir, casi de la nada, con una historia tan particular como su nombre.

Y bien podría decirse que Yubergen es el hombre de la primera vez en casi todo.

Este morocho, de 20 años, surgido en Turbo, pero residenciado en Chigorodó, participó por primera vez en un Campeonato Nacional de boxeo en Bogotá y allí se consagró. Con sus 49 kilos, visitó lo más alto del podio, en otro «primerazo», para ser el campeón de su división en mayores.

El premio que recibió por esta medalla de oro fue un celular que le valió 120 mil pesos -obsequiado por la Liga paisa-, aparato que soñaba y no había tenido antes debido a los pocos ingresos que recibe en un taller de bicicletas, donde labora como mecánico.

Pero hay más en la corta existencia de Yubergen, porque como si fuera poco, se montará, por vez inicial, en un avión que lo llevará a Cuba, para hacer parte, también por primera ocasión, de un seleccionado nacional de Colombia.

Ese es el feliz presente del hijo de dos pastores cristianos que manejan la iglesia de Jesús del Buen Camino, en Chigorodó, donde su papá siempre le preguntó del porqué de la escogencia del boxeo, ya que este deporte tiene su dosis de violencia.

Pues el primer hijo varón de los pastores tomó el camino de los puños para hacer de ésta una carrera en la que pueda convertirse en figura.

Su padre, Juan Martínez, mediante el ayuno y la oración, le pedía de forma ferviente a Dios que le diera un hijo varón que naciera de Neila Rivas, para ajustar la familia a la que ya habían llegado antes dos hermanas: Carlin Leidy y Marien.

Los ruegos fueron escuchados, hasta que apareció el muchacho, que para sorpresa del papá, escogió el camino del deporte de los puños. «El boxeo sirve para seguir los buenos pasos y tener disciplina. El boxeo aficionado es de marcar puntos…», contó el moreno que despachó dos de sus peleas por la vía de los puntos y otra por RSC (réferi suspende combate) debido a la superioridad que tuvo ante un rival, al que le anotó puntos en la cara tras romper su guardia.

Todo es nuevo en el deportista del nombre raro, el más técnico de los pegadores que estuvieron en Bogotá, donde el futuro bachiller de Los Andes, llamó la atención por sus condiciones; esa rica técnica que le valió, de un solo golpe, debutar en un Nacional de mayores, ganar el oro, ser premiado con el celular, ser entrevistado por la prensa. Y de ñapa, sacar el pasaporte y viajar a Cuba.

Tomado de www.elcolombiano.com

| PUBLICADO EL 21 DE NOVIEMBRE DE 2011

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