A la distancia aún se observa el logo de la administración de Jhonny Pérez Oñate: Valledupar, compromiso de todos.
La estructura en concreto es el puente peatonal de la avenida Circunvalar, conocido en la ciudad como el puente del Manuela Beltrán, el cual fue construido durante el gobierno de Jhonny Pérez, quien administró a Valledupar entre los años 98 y 2000.
El 2 de enero, sólo un día después de llegar al gobierno, Augusto Ramírez Uhía visitó el puente y anunció que, tal como lo había prometido en campaña, estaba allí cumpliendo la promesa de intervenir el puente, “concertando con los moradores de este sector, que durante años han sido víctimas de atracos, problemas de vandalismo, drogadicción y muchos otros factores”.
Este jueves 8 de septiembre, un equipo periodístico de RPT Noticias visitó el puente encontrando que está en peores condiciones: lleno de excrementos, con fuerte olor a orín, en muy mal estado y, en general, convertido en un sanitario público.
Los aguaceros de estos días han dejado un charco de agua en su estructura
Este puente, construido para evitar que las personas atraviesen la avenida no es utilizado para pasar, pero sí para hacer necesidades y se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los vecinos del sector.
Jhonny Pérez Oñate fue elegido alcalde hace 18 años y aún el puente conserva la imagen de su administración, lo que significa que ni Elías Ochoa, ni Ciro Pupo, ni Rubén Carvajal, ni Luis Fabián Fernández, ni Fredys Socarrás y mucho menos Augusto Ramírez han hecho algo por él.
Este puente está convertido en un verdadero elefante blanco y ya es tiempo de que el alcalde ordene su demolición porque no sirve para nada.
¡Bueno¡, en realidad sirve como sanitario público.
