Por José Luis Bustos Reales
Creo que en justicia, el colombiano más controvertido de la historia es el ex presidente, hoy senador Álvaro Uribe Vélez.
Y un oxímoron es justamente la palabra que define lo controvertido, lo que no puede ser, pero es; lo que no puede coexistir, pero coexiste, o como lo dijo genialmente el Maestro Escalona cuando se perdió la Custodia de Badillo: “Parece que la tiene un ratero honrado”.
Quise buscar objetividad y consulté a un amigo muy apreciado que a la vez es muy cercano al ex presidente. Le pedí que me dijera por qué Uribe era tan amado y por qué los uribistas ven en él solo virtudes.
Rápidamente y con entusiasmo, me hizo una impresionante lista de logros que, aclaro de una vez, son ciertos y verificables…
El Régimen Subsidiado pasó de 6 a 22 millones de colombianos; Familias en Acción pasó de 300 mil a 3 millones; Educación gratuita hasta octavo grado con desayuno incluido; Ampliación en un 50% de Educación secundaria: de 415 mil pasaron a graduarse 700 mil; Aumentó en sus 8 años en un 45% la cobertura en Educación Superior y el SENA pasó de graduar 52 mil técnicos en 2002 a 300 mil en 2010.
Estos datos me los suministró uno de los más cercanos amigos del ex presidente, pero pensé que se había quedado muy corto y me di a la tarea de buscar más cosas buenas de este buen presidente.
Esto fue lo que encontré: Uribe fue elegido y reelegido para acabar con la guerrilla y no lo logró, pero a las FARC las dejó tan debilitadas que la única salida que les quedó fue su desmovilización y eso hay que abonárselo a Uribe. Lo anterior trajo de contera otro logro y fue que al aumentar la seguridad, se le dio un gran impulso al Sector Turístico: los ingresos por concepto de turismo crecieron en un 115 por ciento en sus ocho años, lo cual no es ninguna nimiedad ya que según el Ministerio de Comercio Exterior, este se convirtió en el tercer renglón de divisas: Un verdadero milagro para un país que era señalado internacionalmente de No Recomendable como destino turístico debido a la inseguridad.
De lo anterior también se destaca que su gobierno logró una integración de las Fuerzas Armadas entre sí, y algo mucho más importante, la relación de la población civil llegó por fin a ser de afecto y simpatía y ese lazo se mantiene cada vez con más fuerza.
En política, le dio un rostro a la derecha, que aunque siempre ha tenido poder en Colombia fue Uribe quién logró sacarla del closet y darle un discurso político que defendió públicamente y con tal peso de convicción que le dio protagonismo nacional y creó su propio partido con peso específico real en el congreso. Eso obligó al Partido Liberal y a la izquierda a asumir posiciones ideológicas claras, lo cual desde luego, es saludable para la democracia. En materia de confianza inversionista, durante su gobierno se crearon 150 mil empresas nuevas y las medianas y pequeñas que representaban el 72 por ciento del total en el 2002 ahora son el 86 por ciento, según datos de la Andi.
Hay más, pero creo que cualquier persona que haya leído hasta aquí, tiene la obligación de concluir que este ex presidente es insuperable en una gestión que en otro contexto se podría denominar El Milagro Colombiano, pero…
Esto no fue lo único que sucedió en los 8 años de su gobierno, porque como decían los cómics de súper héroes, mientras tanto, en este país…
En sus 8 años, Se espió de manera ilegal a los Magistrados de las altas cortes, la farándula, los periodistas, la intelectualidad y la oposición; el organismo de seguridad nacional DAS se usó de manera delictiva para hacer todo tipo de espionajes y montajes. En ese episodio hay condenados, como los exdirectores del DAS Jorge Noguera (a quién Uribe consideraba “Un buen muchacho”) y María del Pilar Hurtado (definida por él en su momento como Una mujer honorable), y que fueron hallados responsables el primero de nexos con el paramilitarismo y la segunda por las chuzadas ilegales. Noguera paga 25 años de cárcel y Hurtado ya fue condenada a 14 años.
En igual situación está Bernardo Moreno, también exsecretario de Presidencia de Uribe, responsable de las ‘chuzadas’ condenado por concierto para delinquir (8 años)…
En su gobierno fueron asesinados cobardemente muchos jóvenes humildes y se los presentaban al país como Guerrilleros caídos en combate, en lo que se conoce con el tristemente célebre nombre de Falsos Positivos, pero que hoy son considerados como crímenes de estado porque fue un comportamiento sistemático y en ningún momento un caso aislado…
Para hacer posible su reelección, se incurrió en un burdo cohecho en el que se sobornó a los congresistas Yidis Medina y Teodolindo Avendaño y se repartieron notarías para obtener el fraudulento resultado: Sus últimos protagonistas fueron los exministros Sabas Pretelt y Diego Palacio –sentenciados por la Corte Suprema a 6 años y 8 meses de prisión– y el exsecretario de Presidencia Alberto Velásquez, quien deberá pagar cinco años de cárcel.
Su favorito, Andrés Felipe Arias repartió entre los más ricos bajo el programa Agro Ingreso Seguro, el dinero que era para los emprendedores sin recursos, y desvió los fondos para su propia campaña, por lo que está preso en Estados Unidos y condenado en Colombia que está a la espera de su extradición…
Su alto comisionado para la Paz Luis Carlos Restrepo organizó una Falsa Desmovilización de un falso frente de las FARC y está prófugo por eso…
Casi toda su bancada del congreso hizo pactos con los paramilitares para llegar, y casi todos terminaron presos.
En el plano familiar no le ha ido bien pues su hermano Santiago Uribe está detenido y enfrenta un sórdido proceso por paramilitarismo y su primo y principal aliado político Mario Uribe terminó en la cárcel por parapolítica, mientras sus hijos compraban tierras baratas que luego se convertirían en Zonas Francas, multiplicando por miles de veces su precio inicial en el lapso de unas semanas, y eso por decir lo menos, es una indelicadeza…
Otra grave muestra de la extraña miopía de Uribe para ver los pecados de sus personas más cercanas, son dos de sus Jefes de Seguridad, Generales Flavio Buitrago y Mauricio Santoyo que estaban bajo órdenes directas del ex presidente y terminaron presos acusados de narcotráfico…
Ahora acaba de estallar en la cara del uribismo el escándalo internacional de Odebrecht y ya está preso nada menos que Gabriel Ignacio García Morales, quien fue su viceministro de transporte, y ya aceptó los cargos que la Fiscalía le imputó por los hechos que lo vinculan con las irregularidades en la adjudicación de los contratos del Tramo Dos de la Ruta del Sol a esa firma brasileña a finales de 2009. Este tema promete un escándalo de proporciones épicas porque el hombre aceptó que recibió el multimillonario soborno, pero no que se enriqueció con el…
Ese giro semántico abre un boquete fenomenal porque si él no se enriqueció, ¿A quién le llegó entonces ese dinero?
Hay otro detallito muy feo, y es que en el palacio de Nariño se celebró entre Uribe y los representantes de Odebrecht una reunión en la que aparece nada menos que su bien amado Andrés Felipe Arias cuando ya no era ministro sino pre candidato presidencial…
¿Qué hacía Arias en esa reunión?
¿Por qué Tomás Uribe se reunió en Panamá con representantes de esa firma? Puede que no se le crea a Miguel Nule cuando dice que Tomás era intermediario, y puede que estas dos preguntas no impliquen la comisión de un delito, pero por lo menos, son otras dos indelicadezas… (Ver foto y enlace)
Hay mucho más que podría decirse, como la perla del ex magistrado Jorge Pretelt o la leguleyada de su principal aliado, el ex procurador Alejandro Ordoñez que fue destituido por su reelección fraudulenta, pero presenta carta de renuncia anunciando sin ruborizarse que su salida se había pactado en La Habana, alucinante argumento con el que pretende fungir ahora como Faro de la moral… En realidad hay tanto para decir, que ya lo que existe es una inextricable maraña de acusaciones en la que no resulta fácil distinguir las verdaderas de las falsas, pero lo que para mí es un imposible conceptual es creer que el genial estadista descrito en la primera parte de este artículo sea al mismo tiempo el inepto bajo cuyas narices se cometieron todos estos delitos y él estaba inocente de todo, porque para él sus ex funcionarios presos o en fuga son perseguidos políticos, mientras que los que aceptan cargos son traidores…
Un oxímoron de ese tamaño no se lo cree ni la mujer de Jonás.
