Por Jorge Laporte Restrepo
Fotos y video: Cortesía www.cacicaestereo.com
La podredumbre de las mandarinas generó la reacción colectiva de rechazo en los pequeños que se acercaron para tomar el complemento alimenticio de desayuno este lunes en el Colegio ‘Milciades Cantillo Costa’, al sur de Valledupar.
El entusiasmo con que iniciaron la semana escolar se esfumó como sus sombras por los corredores del colegio, refunfuñando por la calidad de los alimentos. El pan estaba duro y la explicación es que se vencía el mismo día, como lo corroboraron en la fecha que trae impresa la envoltura. Los de menor grado acudieron a los de 11, ante quienes hicieron conocer la situación.
Una de las estudiantes, próxima a tomar grado de bachiller, le contó a Cacica Noticias, con reserva de su identidad, que el hecho no es nuevo, que además de mandarinas podridas y panes con vigencia caducada allá les entregan leche y jugos sin conservar la cadena de frío.
Los pequeños se ahogan en inquietudes sobre un contrato que inició el 23 de febrero del año en curso y que tiene como objeto entregar 430 raciones AM (en la mañana) y otras 400 PM (en la tarde) a los matriculados en ese plantel, con el apoyo de 3 manipuladoras de alimentos, que esa mañana solo se limitaron a entregar lo que ellas habían recibido.
El contrato de convenio fue suscrito entre la Alcaldía de Valledupar y el Consorcio PAE Valledupar, por un valor de 12 mil 167 millones 329 mil 864 pesos.
El número de días por atender es de 122, aunque el calendario académico lleve a los menores por más tiempo al colegio.

¿Quién responde?
El Colegio Milciades Cantillo está ubicado sobre la calle 44 con carrera 23 y recibe a estudiantes de barrios del sur de la ciudad como El Oasis, 25 de Diciembre, San Martín, Primero de Mayo e invasiones cercanas, entre otros sectores.
Para llegar al comedor estudiantil es necesario ingresar un segundo portón, cruzar a mano izquierda del segundo pasillo y llegar hasta el fondo. Con claridad, a mano derecha, está fijado un aviso en la puerta que advierte: Los complementos alimenticios, bien sea la llamada alimentación escolar, se entregan en ese colegio en horarios de 7:00AM a 9:00AM y de 3:00PM a 4:30PM. Los almuerzos son servidos de 11:30AM a 1:00PM.
Katia Camargo es coordinadora y asesora de Consorcio PAE Valledupar y sobre lo ocurrido en el colegio indicó que “se debió al manejo en el intercambio de los productos que corresponden al 6 de marzo”. Sostiene que los alimentos detectados en mal estado fueron apartados por ellos.
La empresaria señala que no hubo riesgo de intoxicación, al menos con la intención de los contratistas “de este consorcio que apenas está iniciando en Valledupar”.
A través de su cuenta en Twitter (@TutoUhiaAlcalde), el alcalde de Valledupar, Augusto Daniel Ramírez Uhía, señaló que “mañana mismo (martes) 7:00am estaremos en IE Milciades Cantillo con Contralor y Personero Municipal haciendo verificación y seguimiento riguroso al PAE”.
Reacción nacional
El consorcio que se hizo acreedor del contrato de alimentación escolar en Valledupar es constituido por la Corporación hacia un Valle Solidario, de Yumbo, Valle del Cauca, y por la empresa Eco Alimentos SAS, de Bogotá.
Justo desde la capital del país se generaron reacciones frente a la situación denunciada desde el Colegio Milciades Cantillo Costa, con la entrega de alimentos en mal estado.
La representante a la Cámara por el Centro Democrático Tatiana Cabello Flórez trinó: “De ser así, esto no tiene presentación”. “¿Qué están comiendo los niños en el Cesar? Esto, fácilmente podrían ser las mandarinas que botan en los mercados porque no sirven para la venta”; asimismo el senador de ese partido, el cesarense Faruk Urrutia Jalile señaló en su cuenta de Twitter: “Quejas contra operadores de alimentación en Valledupar, enviamos derechos de petición a Gobernación y Alcaldía, esperamos respuesta rápido”. “Equivocados aquellos que piensan enriquecerse con desnutrición de niños en Valledupar. Pediremos a Fiscalía y Contraloría intervención”.
A estas reacciones también se sumaron otras docenas a través de las redes sociales, de ciudadanos indignados por los alimentos suministrados a los pequeños.
Tomado de www.cacicastereo.com