Mar. May 5th, 2026

    Por Ubaldo Anaya Flórez

    Sólo bastó que cayera el primer aguacero en Valledupar para que gran parte de la ciudad se quedara sin el servicio de agua potable.

    Aunque eso no es novedad, lo grave del asunto es que la empresa de servicios públicos de Valledupar, Emdupar, no ha dado para solucionar un problema que arrastra desde hace muchos años.

    Durante el gobierno de Luis Fabián Fernández se hizo un empréstito por 36.700 millones de pesos para optimizar el servicio de agua potable y alcantarillado en la ciudad. El gobierno de Fredys Socarrás terminó de ejecutar dicha contratación, a través de Emdupar, pero de nada sirvió esa inversión. Literalmente, la plata se fue como por entre un tubo y los vallenatos siguen padeciendo por la falta de continuidad en el servicio.

    Este lunes, tras un fuerte aguacero el día domingo 12 de marzo, los vallenatos amanecieron sin el servicio de agua potable, lo que generó verdaderas molestias entre los usuarios.

    La empresa Emdupar informó a través de un comunicado que “a pesar de los ingentes esfuerzos de los operarios por normalizar el servicio, no fue posible, debido  a la alta turbiedad”.

    Se justificó Emdupar en que “por tratarse de las primeras crecidas del año, la afluencia de material vegetal y sólidos flotantes ha sido cuantiosa”.

    El gerente Armando Cuello Daza fue más allá y culpó a la naturaleza por la falta de agua en Valledupar al pedir a sus “usuarios toda la comprensión y entendimiento, en este evento propiciado por la Madre Naturaleza”.

    Es apenas el primer aguacero que cae sobre la ciudad, y en la parte alta del río Guatapurí, lo que presagia continuas fallas en el servicio a partir de este momento cuando la región vivirá un ciclo de lluvias.

    Varios usuarios, molestos con Emdupar, aseguran que la empresa debe ya dejar de estar culpando a la naturaleza por las fallas en el servicio y generar las inversiones que necesita para garantizar un servicio óptimo.

    En estos días sacará Cuello Daza nuevamente el argumento de la represa de Los Besotes como solución a la crisis del agua en la ciudad.

    Mientras aparecen las excusas, los vallenatos seguirán padeciendo por la falta de agua. Este lunes, muchos de los usuarios no tuvieron “ni para hacer el tinto” porque el agua de los grifos desaparece, curiosamente, cuando llueve en Valledupar.