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OPINIÓN: Craso error, el editorial de Radio Guatapurí sobre el Rey de Reyes

No cabe duda que el pasado Festival Vallenato fue un éxito rotundo por donde se le mire. La calidad de los participantes de los diferentes concursos, en especial del concurso de acordeoneros profesional y de la canción inédita, donde sólo competían ganadores de versiones anteriores. La elección del jurado pues, en su gran mayoría, todos reconocieron que se impusieron los mejores: Alvarito López en Profesional e Ivo Díaz con su composición “El rey de los cajeros”.

Asimismo, también se destaca su organización y la asistencia del público que superó todos los récords. En efecto, según un análisis preliminar que elabora la Cámara de Comercio de Valledupar, a la ciudad ingresaron por distintas vías más de 140.000 visitantes durante el Festival, 15.000 de ellos por vía aérea en más de 80 vuelos comerciales y varios privados. En el marco del certamen cultural, la alcaldía autorizó 140 permisos para eventos públicos, los cuales tuvieron lleno absoluto. En síntesis, el pasado Festival Vallenato dinamizó la economía de la ciudad a niveles antes no vistos, por tratarse de la versión especial de Rey de Reyes.

Tal vez esta euforia colectiva que vivió la ciudad y que tiene a muchos contentos ha llevado a la Fundación rectora del evento a cometer el despropósito de anunciar que el concurso Rey de Reyes será cada cinco años. Así lo expresó su presidente, Rodolfo Molina, en la ceremonia de premiación de los ganadores del certamen el pasado sábado. ¡Craso error!

En primer lugar, esta decisión va en contravía de lo establecido por la creadora de esta edición especial, Consuelo Araujonoguera, cuando estableció en 1987 el primer Rey de Reyes. El periodo de diez años para hacer este concurso no es caprichoso. Los fundamentos que en su momento tuvo en cuenta la Cacica siguen vigentes: cada diez años se forma una nueva generación de acordeoneros que tienen características similares y pertenecen a una misma escuela musical.

Acortar el periodo para el Rey de Reyes a cinco años parece obedecer a un criterio eminentemente comercial y no cultural. Es perder la mística y el encanto que tiene una versión especial de Rey de Reyes. Cuando una distinción o premio puede ser alcanzada por cualquiera, pierde su gracia.

Las comparaciones del Festival Vallenato con las olimpiadas y el mundial de fútbol (eventos que se hacen cuatro años) no vienen al caso. Este es un certamen musical y cultural, aquellos son deportivos. La Fundación no puede ceder a las presiones comerciales y romper con una tradición que ha demostrado con el paso del tiempo haber quedado bien establecida.

Ojalá la Fundación rectifique a tiempo este exabrupto.

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