Que venga Carlos Vives para acabar con la inseguridad. Ubaldo Anaya Flórez, director de RPT Noticias hace un ‘vehemente llamado’ a Carlos Vives para que venga a Valledupar a salvarla de la inseguridad, así como lo hizo con el río Guatapurí.
Valledupar, 04 de marzo de 2018
Señor
CARLOS VIVES
En algún lugar de La Provincia
E. S. M.
Cordial saludo.
Hola Carlos, y discúlpame el atrevimiento de llamarte familiarmente, hoy te escribo porque, como hace muchos años, sigo preocupado por la inseguridad de esta, que es también tu ciudad. Pero a mis preocupaciones no les prestan atención.
Durante once años he denunciado todo el abuso contra nuestro amado río Guatapurí, y nadie me prestó atención. Tu viniste un día, en cortos, pasaste por el balneario Hurtado, hiciste un video, y todos te escucharon. Hasta el alcalde, ese mismo que prometió que el río era para la ciudad y la ciudad para el río pero que en dos años de su gobierno ni se dio por enterado que aquí hemos hecho más campañas que tú en Santa Marta por el río Manzanares, el río Gaira o el río Piedras.
Así son las cosas, mi estimado Carlos. Aquí no somos profeta en nuestra tierra para que nos presten atención. Te cuento que diariamente hacemos denuncias desde los medios de comunicación, pero las autoridades son como aquella vieja canción de tu entrañable amiga de la bicicleta: ‘ciegas, sordas, mudas’.
Tú, Carlos, que te hiciste famoso en esta tierra interpretando al hombre que le cantó al hambre de un colegio; tú que te llevaste a nuestro rey vallenato para La Provincia; tú que dices que cuando vayan a España y pregunten por ti, estás seguro que dirá la gente que eres el Rey del Vallenato, eres el hombre indicado para que te presten atención, otra vez.
Para que decirte que aquí las autoridades han manifestado que casi vivimos en un paraíso; que aquí no matan los miércoles, Día sin Motos, pero sí lo hacen el resto de la semana; ni para qué te digo que aquí la Policía dice que los robos han bajado, porque en sus registros ya casi no aparecen; pero es por la pereza de la gente de hacer las denuncias, tu sabes que eso en la URI es demorado y, si por algún motivo agarran a un ratero, lo sueltan a las pocas horas.
Eso sí, hacen un escándalo cuando incautan cuatro pacas de cigarrillos; 20 botellas de trago; una bicicleta o 200 galones de gasolina venezolana.
Carlos, espero que vengas, la ciudad te aclama. A ti si te prestan atención. A mi me dicen que es que ya alguien me está pagando para molestar y hacer daño a la imagen de la ciudad. Ven pronto, porque si esto no se arregla, es posible que tú seas la próxima víctima, cuando vengas al homenaje en el Festival Vallenato.
Sólo espero que me prestes atención. Que leas esta carta. Que no tenga que recurrir a Carlos Valderrama, ahí en Piso Alto en Pescaíto, para que te eche un nojodazo y me prestes atención. O, a Taryn Escalona, la hija del maestro a quien interpretaste, para que ella te recuerde tu compromiso con esta ciudad que te quiere.
Si eso no me funciona, tendré que recurrir, como última opción, a Álvaro Araujo, el mismo que estuvo contigo en Escalona, cuando tenía más pinta de galán de Hollywood que de político de provincia. Espero que no sea necesario.
Aquí en esta ciudad roban, matan, atracan en las calles, ingresan a las viviendas, tumban a las mujeres de las motos para robarles el bolso; los celulares andan en los bolsillos para que los delincuentes no los vean y las rejas en las casas ya no sirven para proteger a los ciudadanos porque para los rateros eso no es impedimento.
Imagínate, Carlos, que ni los pastores evangélicos, ni los sacerdotes católicos se han salvado. Y al padre Amaya, quien denunciaba los robos en su parroquia de Pontevedra, aquí mismos en Valledupar, lo dejaron sin parroquia o por lo menos lo silenciaron porque no ha vuelto a decir esta boca es mía en materia de atracos.
Pero a ti, Carlos. A ti si te prestan atención. Mira que nada más fue que dijeras que el río estaba sucio y lo cerraron por ocho días; lo limpiaron, tumbaron las terrazas, sacaron a los vendedores ambulantes y quitaron los cambuches en donde vendían las cervezas. Y por si no lo sabes; después que lo abrieron, aplicaron el Código Nacional de Policía y prohibieron la venta y consumo de licores. Imagínate el poder que tú tienes en esta ciudad. Sí así fuera en Santa Marta, ya te hubiesen elegido alcalde distrital.
En cambio, yo llevo once años denunciando eso y no me han prestado atención. Llevo los mismos once años hablando de la inseguridad en Valledupar y me dicen que eso es sólo percepción.
Entonces, Carlos, no demores. Ven pronto, para ver si hacen algo por esta inseguridad. Para ver si cierran la ciudad por ocho días y cuando la abran, tengamos nuevos comandantes y alcalde, porque parece que a los que están, la delincuencia les va ganando la partida y nosotros, jodidos, encerrados en nuestras casas.
¡Un abrazo!
Ubaldo Anaya Flórez
Foto: Tu Perfil