Por: Arnol Muillo Rincón
@arnolmurillo
Ganar o ganar, la opción de Colombia en Rusia 2018. La foto de Brasil ha ido quedando lejos. Colombia se ha encargado de irla borrando a partir de actuaciones que suponen un retroceso en su fútbol y que hoy lo exponen a cachetazos como el recibido en Rusia.
Todos, menos los japoneses, imaginaban un debut así. Los asiáticos asfixiaron a Colombia en la salida y la terminaron llevándola al error. En este juego de ajedrez, ganó Japón. Ellos debieron haber estudiado mejor que nadie los extraños movimientos de Pékerman. Don José quiso sorprender y terminó sorprendido.
Suya fue la idea de alienar a Mojica, Lerma e Izquierdo. Ninguno de los tres había debutado en un partido oficial con la Selección Colombia. No habían jugado Copa América, ni siquiera las eliminatorias. Apenas sumaban un puñado de minutos con la tricolor en partidos amistosos y se sumaron al proceso en julio del año pasado.
Suya también fue la idea de alinear una nómina estelar contra Francia y prescindir de las estrellas de aquel partido: Muriel y Uribe.
Peor aún, don José, siempre ha apelado a la experiencia, y esta vez se inclinó por la juventud en el debut del Mundial:
Dejó a James, Zapata y a los siempre controvertidos Bacca y Aguilar en el banco, ignorando su experiencia mundialista. Encima, apenas pudo, sacó a Cuadrado, para dejar en cancha solamente a Quintero, Arias y Ospina con lomo mundialista.
Lo más llamativo es que en este ciclo a Rusia, Pékerman no se pudo despegar del anterior Mundial. Utilizó el mismo modelo táctico, sin importar, por ejemplo, que los laterales de hoy son completamente distintos a los de hace cuatro años; que no tiene un volante mixto con tanta visión de juego y que por izquierda sigue sin encontrarle el hueco a un jugador que marque diferencias.
En ese sentido, cambian los nombres, pero la ecuación es la misma. Hace cuatro años, Colombia debutó con: Ospina; Zúñiga, Zapata, Yepes, Armero; Aguilar, Sánchez; Cuadrado, James, Ibarbo; Teo.
El módulo y la intención se repiten. Lerma jugó de Aguilar. Izquierdo jugó de Ibarbo. Quintero de James. Falcao de Teo. Y así sucesivamente.
Por ello Japón evitó las transiciones rápidas de Colombia y logro que Davinson Sánchez y Óscar Murillo manejaran la pelota. Ambos fallaron y los asiáticos lo aprovecharon. No hubo cambios acertados y el segundo gol de ellos llegó por decantación. Colombia enfrentará este domingo a Polonia con la necesidad de ganar para seguir con vida. Se espera que don José recupere la memoria. Se lo pide todo un país que sueña con que la foto de Rusia sea parecida a la de Brasil…