Jue. May 7th, 2026

    Por: @arnolmurillo

    Es la Colombia de violín y contrabajo. Esa que no repara entre darle una deliciosa asistencia a Falcao para que someta al arquero o la que mete en su área cuantas piernas pueda para evitar que se filtre una pelota en la cabaña de Ospina.
    Venían los colombianos todavía perfumados y bien vestidos por la victoria ante Polonia, pero Senegal los metió al barro.
    Entonces, Colombia, tan camaleónica como es, se remangó la camiseta y empezó a competir. Por momentos, incluso, salió a jugar con el pecho descubierto, como Cuadrado en la jugada del no penal, y por poco termina llevándose una trompada en el esternón.
    Pero esta Colombia es así. Cuando hay que jugar, James y Quintero tiran del carro y cuando hay que meter, Sánchez lidera la manada.
    En cualquier caso, nunca falta corazón. James fue el jugador que más kilómetros corrió frente a los polacos y quintero el que más corrió ante los senegaleses. Los dos genios al servicio del sacrificio.
    Esta Colombia, emparchada y por momentos ida, está siempre despierta, esperando el momento para dar el golpe. Y si no es por el exquisito juego de Quintero, entonces aparece Yerry Mina para meter un cabezazo salvador.
    Don José, solo logró dos goles de tiros de esquina en toda la eliminatoria: Teófilo Gutiérrez en el triunfo 2-0 ante Perú y Abel Aguilar en el 2-2 ante Uruguay.
    Y en el Mundial, donde definen los pequeños detalles, ya Mina ha puesto la cabeza dos veces a favor de Colombia.
    Nada es casual y mucho menos en la fiesta cumbre del fútbol. Los goles  de pelota quieta han sido supremamente determinantes en los partidos. De hecho, el 43% de las anotaciones han sido por esa vía, e incluso, en los primeros 16 cotejos superó el 50%.
    Lo sabe Pékerman que también por esa vía le había anotado al rival africano del Mundial de Brasil, producto del cabezazo de James ante Costa de Marfil.
    Y lo sabe Quintero que con zurda ya le había puesto el cuero a Falcao en la cabeza y minutos más tarde a Mina, quien sí pudo definir, ante los valientes/ cobardes senegaleses, capaces de dejar hasta la última gota de sudor en la cancha, moler a patadas a los rivales, y al tiempo darse una buena siesta en medio del partido.
    Con estos y otros argumentos enfrentará el martes Colombia a la joven Inglaterra (25.9 años promedio), la tercera más párvula del certamen, solo por detrás de las eliminadas Nigeria24.9 y Alemania 25.7.
    Los ingleses basan su estructura en los jugadores del Tottenham Hotspur. Trippier juega de extremo por derecha, Dele Alli es el enlace y Harry Keane como su ariete y máxima estrella, goleador del Mundial Bota de Oro en 2017 con 56 goles en la temporada.
    Enfrente estará Colombia. Sabiendo que al igual que los polacos, Inglaterra juega con línea de tres en el fondo.  También estarán Carlos Sánchez (40 pases y cuatro faltas) por si es necesario tocar el bombo o Quintero (un gol y dos asistencias) por si es necesario tocar el violín…