Veinte años después, Colombia enfrentará a Inglaterra en un Mundial. Un compromiso dramático, digno de Copa del Mundo.
Las oraciones, el himno y el VAR, que evitó que el juez Milorad Mazic sancionara un penal que no existió a favor de Senegal y la lesión de James, fueron protagonistas en el trascendental encuentro.
Cuando Senegal cerraba los caminos, un gol de Mina le dio la clasificación a Colombia a octavos como primero del Grupo H. Inglaterra es el siguiente rival, en octavos.
Los primeros minutos fueron de paciencia, algo de presión sin un claro dominador.
Colombia confió en su potencial por banda derecha, pero Senegal, que mandó a Mané unos metros atrás, taponó la salida.
El equipo de José Pékerman no pudo sostener la pelota en el primer tiempo y le faltó profundidad.
Las opciones más claras llegaron a balón parado en cobros de tiro libre. Los africanos apostaron por el desequilibrio de Mané.
Quintero avisó en el 12’. Entre Sabaly y Koulibaly mandaron a piso a Falcao y el volante tomó la pelota para el tiro libre. Gran cobro y mejor atajada de N’Diaye. Cinco minutos después, Gana robó una pelota y se asoció con Baldé que habilitó a su figura.
El delantero quedó mano a mano con Ospina. Dávinson le sacó la pelota sin falta, pero el árbitro pitó penal. Bendito VAR que le dio la oportunidad al serbio Mazic de enmendar su error.
Para la segunda parte, un poco más de lo mismo. Colombia insistió y Senegal cortó los circuitos de juego. Cissé taponó la salida por derecha y anuló a Cuadrado desde el planteamiento.
Avisó Colombia. En el minuto 74, un cobro de tiro de esquina de Quintero terminó en la cabeza de Mina y de ahí al fondo de la red. Luego la noche fue de Ospina que sacó tres pelotas claras de gol y cerró una presentación inolvidable para el equipo de Pékeman. Próxima parada, Moscú.

