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«Ana del Castillo debe alejarse de las malas compañías y de los vicios de la música»

“La parranda se canta”, repetía el estribillo de una famosa canción de Albita Rodríguez, una cubana que pasó mucho por Colombia.

Y eso fue lo que hizo Ana del Castillo el 19 de febrero. Cantar en una parranda hasta el amanecer. Y lo hizo muy bien. Tal como lo ha hecho desde 2013 cuando Colombia la conoció en la Voz Kids y enamoró al jurado.

Del Castillo, tras grabar una colaboración con el maestro Iván Villazón, en 2018, logró despegar y mostrarse como una verdadera figura emergente de la música vallenata. Pocas mujeres han logrado sobresalir en el vallenato, como lo hizo en su momento Patricia Teherán.

Ana apenas comienza a recorrer ese tortuoso camino, que para las mujeres tiene más espinas que pétalos, por ser un género con el machismo arraigado.

Por lo menos, para Ana del Castillo y Juan Mindiola, dos promesas de la música de este momento, la parranda terminó a las seis de la mañana del 20 de febrero.

Los dos decidieron salir en una camioneta de alta gama. Aparentemente discutían dentro del vehículo mientras manejaban. Aparentemente hubo agresiones, por lo menos, verbales, entre los dos.

Aparentemente, chocaron el vehículo para no seguir embarrándola. Minutos antes de llegar al barrio La Esperanza, en la calle 7 A con carrera 19B, habían golpeado a un Chevrolet Optra que transportaba cuatro menores de edad al colegio Comfacesar.

Sólo Ana del Castillo y Juan Mindiola, quienes, al parecer, habían iniciado un romance semanas atrás, saben lo que realmente sucedió dentro del vehículo y por qué terminaron chocando.

A Juan Mindiola lo vieron en el asiento del conductor, tras el accidente. Pero él asegura que iba dormido, que no iba manejando y que despertó con el choque.

“Yo estaba con Ana, iba en el mismo carro que nos chocamos. Chocó de frente, yo iba de pasajero en la camioneta. Yo iba dormido y desperté con el choque. Me acusan de lesiones personales, que yo iba manejando, pero yo no he lesionado a nadie”, dijo Mindiola en su declaración ante las autoridades.

Ana del Castillo, por su parte, no ha dado declaraciones, por lo menos que se conozcan, luego del accidente.

Pero si salió ya de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Erasmo de Valledupar. Pasó el viernes a la Unidad de Cuidados Intermedios, en el tercer piso. Además, le suspendieron la ventilación asistida.

Ana del Castillo ya ha hablado con sus familiares y amigos cercanos, quienes han reportado una importante mejoría en su salud.

“Para ella, una agraciada mujer de sólo 19 años, con un futuro promisorio en la música vallenata, este percance le debe dejar una gran lección”, dijo a RPT Noticias un experto en el vallenato.

Agregó que “debe alejarse de las malas compañías, los falsos consejeros y los vicios que trae la música, como las drogas y el alcohol”.

Antes de la siete de la mañana del 20 de febrero, ya las redes sociales hervían con la noticia del accidente de Mindiola y Del Castillo. Fueron muchas las versiones que rodaron desde entonces. Una de ellas, que se habían chocado a propósito para evitar un escándalo mayor, por el grado de alicoramiento que tenían los dos.

A Juan Mindiola, la Policía de Tránsito y Transporte le practicó la prueba de alcoholemia, en el hospital Eduardo Arredondo Daza de los 450 Años, un lugar bastante distante del sitio del accidente. El resultado: alcoholemia grado dos. Según el examen forense, Mindiola no registra en su cuerpo ningún tipo de lesión.

A Ana del Castillo, al ingresar a la Clínica Erasmo le practicaron varios exámenes para determinar su condición de salud.

RPT Noticias conoció apartes del reporte que la Clínica Erasmo hizo a Medicina Legal, tras una solicitud de los investigadores del caso.

En la historia Clínica se anotó que ingresó a las 8:46 A.M. y se dejó escrito el motivo de la consulta: “se accidentó”. Agrega, además el reporte entregado para la peritación en Medicina Legal en el “Informe pericial de Clínica Forense” que “ingresa por personal de ambulancia institucional por cuadro clínico secundario a accidente de tránsito bajo los efectos de licor y sustancias psicoactivas”.

También se anota en la historia Clínica de Ana del Castillo, tras su ingreso a la Clínica Erasmo, que “se accidentó” y registra “traumas múltiples”. Igualmente “quemaduras por fricción múltiple en miembros inferiores”. Se registró también al momento del ingreso que presenta “contusión pulmonar bilateral y descartando lesiones estructurales de otros órganos”.

El análisis, la interpretación y las conclusiones de la peritación para el examen médico legal arroja que el “elemento causal: contundente. Incapacidad médico legal definitiva 25 días”

Igualmente indica que las “secuelas médico legales a determinar en un nuevo reconocimiento médico legal en noventa días, a partir de la fecha de hoy”. Este procedimiento fue realizado el 21 de febrero.

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