Icono del sitio RPTNOTICIAS.COM

Plan Nacional de Desarrollo incluye un pacto por la construcción de la paz

Las víctimas de la violencia, las familias que están sustituyendo cultivos ilícitos y los desmovilizados en proceso de reintegración y reincorporación, hacen parte de la población que será atendida en el marco del pacto por la Construcción de la paz, previsto en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022

Para cumplir este y otros objetivos, el Plan Plurianual de Inversiones (PPI) estima inversiones por $37,1 billones, que recoge recursos que se ejecutarán en los distintos pactos.

“El Pacto por la Construcción de Paz contribuirá a que los ciudadanos cuenten con la presencia efectiva del Estado en sus territorios promoviendo la convivencia pacífica y mitigando el riesgo de reaparición de la violencia”, precisó la directora del Departamento Nacional de Planeación, Gloria Alonso.

Pacto por la Construcción de Paz

El Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018 – 2022 le apuesta a un Pacto por la Construcción de Paz cimentado en la cultura de la legalidad y la transformación de los territorios y poblaciones que han sido más afectadas por la violencia. Así mismo, incluye en el Plan Plurianual de Inversiones (PPI) un capítulo de paz, según lo dispuesto en el Acto Legislativo 01 de 2016, que estima 37,1 billones de pesos; en este monto se recogen inversiones que se realizarán a lo largo de los distintos Pactos. 

Efectivamente, este PND no excluye a los territorios y a las poblaciones afectadas por la violencia de las grandes políticas contenidas en los diferentes pactos. A lo largo del PND se recogen las estrategias y metas que permitirán mejorar las condiciones de vida de los habitantes del campo, las víctimas, las familias que están sustituyendo los cultivos ilícitos y las personas en proceso de reintegración y reincorporación.

Al realizar la asociación del PND con el Plan Marco de Implementación del Acuerdo de Paz (PMI), se recogen las apuestas fundamentales. Para la transformación del campo en materia de equidad y política social moderna, se encuentran estrategias como la eficiencia de la salud y la implementación del modelo de salud para zonas lejanas, la calidad de la educación, la atención integral a la primera infancia y una estrategia de inclusión productiva de los hogares pobres y vulnerables específica para la zona rural. 

En la línea de Campo con Progreso, del pacto por el Emprendimiento, se encuentran los mecanismos de acceso a tierras para una distribución equitativa, la provisión de bienes y servicios públicos como los sistemas de riego y drenaje y la extensión agropecuaria. Adicionalmente, la línea de Pobreza del pacto por la Equidad contiene las dos metas trazadoras para la transformación del campo, que son la reducción de la pobreza monetaria extrema rural, la pobreza monetaria rural y la pobreza multidimensional rural, metas que incluyen y son más comprehensivas y ambiciosas que las del PMI. 

Así mismo, el Pacto por la Construcción de Paz mantiene consistencia con el PMI en cuanto al abordaje de la necesidad de la acción articulada del Gobierno en los territorios que han sido más afectados por la violencia. Para ello, el Pacto establece una Hoja de Ruta para la estabilización que prioriza y focaliza los recursos y acciones en los municipios de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). 

Estos PDET, en donde coincidan, se articularán con las Zonas Estratégicas de Intervención (ZEII) que buscan garantizar la seguridad en los territorios; esto quiere decir, que las ZEII no suspenderán los PDET. Adicionalmente, el Pacto por la Construcción de Paz da los 

Salir de la versión móvil