¿Cómo está mi relación con Dios? ¿Cómo estoy frente a mis hermanos? son algunos de los interrogantes que surgen en la cuaresma, un tiempo de preparación que viven los feligreses católicos para la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Son 40 días de reencuentro consigo mismo y de reconciliación que iniciaron este Miércoles de Ceniza con la imposición de la cruz en la frente. “Damos apertura a un tiempo maravilloso, de reconocer lo que somos: nada”, dice el padre Dorian Rocha.
El proceso requiere de bondad, amor y servicio. Desde su casa o desde el trabajo lo puede vivir. “Es el momento de ver qué cosas están funcionando en esta vida para fortalecerlas, que no está bien para cortar con ellas, cómo está la palabra y los sacramentos”, indicó el sacerdote, quien considera que Dios no impone cosas difíciles.
Basta con orar, renunciar a las actitudes y pensamientos pecaminosos, tener compasión del hermano, dejar las murmuraciones y la envidia. “
Reconocer lo que somos, arrepentirnos y volver a Dios es el llamado que hace la iglesia católica a todos sus feligreses.

