Mié. Abr 29th, 2026

    La meningitis meningocócica, es una enfermedad severa de la cual hay poco conocimiento en la población, la persona infectada puede llegar a morir en menos de 24 horas.

    Por lo tanto, es importante aprovechar la conmemoración del día mundial contra la meningitis (24 de Abril), que se celebra en el marco de la semana de la inmunización de la OMS (Organización Mundial de la Salud), para educar a la población respecto a esta enfermedad y su prevención, que son los mecanismos fundamentales que pueden ayudar a salvar una vida.

    La enfermedad Meningocócica es una infección bacteriana grave de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal, o del torrente sanguíneo. Puede ser mortal en menos de 24 horas o producir graves secuelas físicas y neurológicas.

    Vías de transmisión

    La bacteria Meningococo se trasmite por contacto directo con secreciones nasales o faríngeas

    como: toser, besar, estornudar, o compartir cubiertos. La adquirimos fundamentalmente de personas sanas, que son portadores de la bacteria en su orofaringe y que nos ponemos en contacto con ellas en nuestro día a día.

    Agente Causal

    Es causada por la bacteria Neisseria Meningitidis (también conocida como Meningococo) y puede ser de diversos tipos llamados serogrupos, de los cuales existen: A, B, C, Y, W135, X.

    Según los datos del Instituto Nacional de Salud, los serogrupos de mayor incidencia son C, B.

    Informe de Evento Período Epidemiológico XIII de 2018

    Serotipos identificados en aislamientos y muestras de LCR de casos de meningitis y enfermedad meningocócica enviados al Grupo de microbiología INS, Colombia, semanas epidemiológicas 01 – 52, 2018

    Síntomas y Signos

    Fiebre, dolor de cabeza, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz brillante, somnolencia, náuseas

    vómito, falta de apetito, falta de energía.

    Secuelas

    Puede producir incapacidades irreversibles como: pérdida de la visión, amputación de miembros, pérdida cognitiva, parálisis y convulsiones.

    Debido a la severidad de la enfermedad, su rápida evolución y la similitud de la sintomatología con otras patologías, la mejor opción siempre será la vacunación.