Roiner Rafael Velásquez Palacio estaba feliz porque había logrado un traslado desde el municipio de El Charco (Nariño) hacia su natal Valledupar, en el departamento del Cesar.
En su territorio iba a ejercer labores como investigador judicial de la Policía, sin embargo, unas horas antes del viaje fue asesinado en medio de un atentado terrorista.
Los hechos ocurrieron cuando prestaba servicios en una garita y le lanzaron un artefacto explosivo. Roiner Rafael Velásquez Palacio falleció como consecuencia del explosivo, mientras que un compañero resultó gravemente herido.
Del trágico suceso se enteraron a las pocas horas sus padres y hermanos, en Valledupar, quienes esperaban que regresara a su casa en el barrio Simón Bolívar con la sonrisa que siempre lo caracterizaba y no en un ataúd.
El agente, de 28 años, dejó un niño de cinco años. Era el menor de cinco hermanos y se formó como patrullero en la Escuela Antonio Nariño en Barranquilla. Este lunes su familiares recordaron lo feliz que se sintió el día que su nombre apareció en el listado de admitidos. Fue hace nueve años, Roiner Rafael corrió a coffee internet y saltó de alegría al cumplir el sueño.
El cuerpo será trasladado en las próximas horas a Valledupar, donde se cumplirá el sepelio.

