El primero de agosto de 1940, en el Valledupar que pertenecía al Magdalena Grande, nace una mujer que, tiempo después, se convertiría en una verdadera líder del periodismo regional, la cultura, la música vallenata y la política.
Sus padres, Santander y Blanca, le pusieron por nombre Consuelo Inés Araujo Noguera, una mujer guerrera, frentera e impulsora de grandes realizaciones de su querido terruño.
Este primero de agosto de 2019 hubiese cumplido sus 79 años si las balas asesinas de las Farc no hubiesen dejado su cuerpo tirado en la Sierra Nevada de Santa Marta, el 30 de septiembre de 2001.
La Cacica, como es conocida esta mujer, dejó un legado importante en la música, la cultura, la política y, hasta en la solidaridad.
Para uno de sus hijos, Andrés Molina, abogado y gerente de las emisoras Radio Guatapurí y Cacica Stereo, el legado de Consuelo Inés es imperecedero.
Molina considera que la herencia de su madre para la sociedad en general permanecerá por varias generaciones.
Consuelo Araujo fue la creadora, junto a Alfonso López, Rafael Escalona y otros importantes personajes, del Festival de la Leyenda Vallenata, en 1968.
Fue columnista de El Espectador, con sus publicaciones denominadas Carta Vallenata
Periodista radial, presidenta del Festival Vallenato y Ministra de Cultura, durante el gobierno de Andrés Pastrana Arango. También se dedicó a la literatura
Andrés Molina considera que Consuelo Araujo también dejó un gran legado en lo social y en las expresiones de solidaridad, tan necesarias en estos tiempos de indiferencia social.
Consuelo Araujo Noguera sigue siendo un referente en el periodismo, la cultura y la música vallenata para las nuevas generaciones.