Carlos Alberto Atehortúa ha muerto. Y sus cenizas correrán por las pocas aguas que hoy tiene el río Guatapurí.

Así lo pidió él a sus familiares. Y también lo hizo en público, que el día de su muerte cremaran su cuerpo y esparcieran las cenizas en el río Guatapurí, el mismo que lo recibió décadas atrás cuando Andrés salcedo lo trajo a Valledupar a trabajar en una emisora de la incipiente ciudad. Desde entonces se quedó. Y vivió enamorado. Y nacieron sus hijos. Y dirigió los noticieros de las emisoras de la ciudad. Y se hizo un referente para el periodismo. Y hoy deja un legado que sirve de ejemplo para las nuevas generaciones periodísticas.

El Círculo de Periodistas de Valledupar lidera la ceremonia de exaltación de la vida y la obra de Carlos Alberto Atehortúa, este martes en la tarde, cuando lleguen sus cenizas desde Cartagena. A las 4 de la tarde se realizará una eucaristía en la iglesia La Concepción. Allí se le rendirán los honores, se realizará las intervenciones oficiales y se entregarán las exaltaciones por parte de la alcaldía, la gobernación y el CPV.

A las 5:30 de la tarde, el cofre con las cenizas de Atehortúa partirá al balneario Hurtado, en donde serán esparcidas en las aguas del río Guatapurí. En su despedida intervendrán los Niños Vallenatos del Turco Gil y Los Juglares Vallenatos.

Con Carlos Alberto Atehortúa se va una de las grandes glorias del periodismo vallenato. Un hombre que asumió como propios los intereses de su nueva tierra y los defendió hasta su muerte.

Al igual que el vallenato. En cada mañana del festival, a través de las emisoras, Atehortúa daba los Buenos días Festival, Festival Buenos días, para contar los detalles de las noches de concurso, parrandas y conciertos del Festival vallenato,

El río Guatapurí guardará entre sus aguas las cenizas de un hombre que forjó el periodismo vallenato para trascenderlo a nivel nacional. Su pasión era el vallenato. Su pasión era Escalona, de quien escribió su historia, sus leyendas, defendió sus canciones, su creación y habló del compositor de Patillal por todo el país.